¿Las autonomías en Europa?

Por Pascual Tamburri Bariain, 1 de marzo de 2002.
Publicado en El Semanal Digital.

Fraga reabre un peligroso debate que Aznar consideraba cerrado

Manuel Fraga vuelve a ser protagonista de la política nacional. Su propuesta de reforma constitucional y de participación regional en las decisiones de Bruselas ha parecido inoportuna a muchos, empezando por José María Aznar. Y los separatistas aplauden entusiasmados.

Las Comunidades Autónomas españolas, y en especial las llamadas «históricas», son las regiones con mayor autogobierno de toda Europa. En el contexto de la Unión Europea, no está siendo fácil enlazar la soberanía de las naciones con las atribuciones reservadas a Bruselas y con los procesos locales de descentralización.

Además, los nacionalistas – separatistas, especialmente vascos y catalanes, aprovechan las circunstancias para pedir una presencia directa en Europa, entendida como antesala de su propia autodeterminación. Y fueron precisamente los abertzales los primeros en pedir una reforma constitucional, modificando entre otras cosas la composición y funciones del Senado, para subrayar su propia presencia directa en Europa, prescindiendo de España. Y en medio de esa polémica, Manuel Fraga, antes y después del Congreso del Partido Popular, ha lanzado su propia propuesta autonómica.

Fraga asegura que sus propuestas están «aceptadas»

El presidente de la Junta y del Partido Popular de Galicia, Manuel Fraga, considera que las enmiendas gallegas en el XIV Congreso del PP están «dentro del espíritu del partido», y ha declarado que su aplicación se hará en el momento adecuado.

La primera de las dos enmiendas presentadas por los populares gallegos reclamaba que las comunidades autónomas tuviesen voz en la Unión Europea, dentro de la delegación española, y en el marco de sus competencias. En otra enmienda, el PP de Galicia abogó por la reforma del Senado para que se convierta en una cámara de representación territorial, con senadores representando a las Comunidades Autónomas y no a los ciudadanos.

Regionalismo y nacionalismo en el Partido Popular

No todo el Partido Popular comparte la propuesta de Fraga. Pero tampoco es unánime el apoyo a José María Aznar. Pensan los muchos intereses creados en las autonomías, y un fuerte complejo de inferioridad que algunos sienten frente a los nacionalistas y a los marxistas.

Las propuestas de Administración Única, de reforma del Senado o de presencia de representantes de las comunidades autónomas en aquellas negociaciones de la Unión Europea que les afecten de manera especial, dividen al partido Popular y lastran la necesaria reforma de la articulación territorial del Estado, que Aznar desea hacer reforzando precisamente los vínculos de unidad nacional.

Europa como excusa universal

Fraga pide que consejeros autonómicos formen parte de la delegación española en el Consejo de la Unión cuando se discutan temas de competencia autonómica; y que, por otra parte, los temas de índole autonómica se debatan en un Senado rediseñado. Alemania hace ya algo parecido.

El problema es que España, a diferencia de Alemania, no es un país federal; que en España, y no en Alemania, hay ministros competentes en todos los ramos de la Administración; y que en España, por desgracia, a diferencia de Alemania, hay partidos nacionalistas dispuestos a matar, mentir y manipular no por una mayor autonomía, sino por una total independencia.

Eso explica la sonrisa de los nacionalistas vascos, que piden que su Comunidad autónoma participe en los Consejos de la Unión con rango estatal. Fraga no pide esto, pero su propuesta da legitimidad a un entorno político muy lejano del PP.

El PSOE: los que faltaban

Manuel Chaves anunció la semana pasada que los parlamentos autonómicos controlados por el PSOE (Extremadura, Baleares, Castilla-La Mancha, Asturias y Andalucía) aprobarán una proposición no de ley para que las Comunidades Autónomas participen en los Consejos de Ministros de la UE.

El Consejo Territorial del PSOE, presidido por Zapatero, citando expresamente a Manuel Fraga, ha propuesto que la Unión asuma expresamente esta posibilidad en la Convención que analiza el futuro de Europa ante la ampliación. Los nacionalistas no caben en sí de gozo.

La solución Aznar

El Gobierno, por otra parte, ha explicado su propio proyecto de reforma de la Administración periférica. Completado el proceso de descentralización regional, cerradas para siempre las transferencias, ha llegado la hora de los municipios.

En adelante, las Comunidades Autónomas deberán acostumbrarse, más que a pedir a Madrid, a dar recursos y atribuciones a los entes locales, cercanos al ciudadanos, pequeños y eficaces. En los años que vendrán, la Unión Europea seguirá siendo un club de Estados nacionales, las Comunidades Autónomas encontrarán su rol como órganos territoriales de la Administración española, y una parte cada vez mayor de servicios recaerá en los Ayuntamientos.

Por Pascual Tamburri Bariain, 1 de marzo de 2002.
Publicado en El Semanal Digital.