Ofensiva nacionalista por la autodeterminación

Por Pascual Tamburri Bariain, 22 de mayo de 2002.
Publicado en El Semanal Digital.

El PNV teme la ilegalización de Batasuna

Los nacionalistas desafían abiertamente la Ley

El PNV ha movilizado todos sus recursos y se sirve del Gobierno Vasco

El nacionalismo, unido en defensa de Batasuna, quiere la independencia

Muchos “compañeros de viaje” colaboran con Arzallus por oscuros intereses de partido

Batasuna desafía la Ley. Lo ha dicho Arnaldo Otegui: “la izquierda abertzale hará todos los esfuerzos posibles para poder presentarse en las próximas elecciones municipales, para lo que planteará una lucha política clara y profunda desde estos mismos momentos”.

El portavoz de la Mesa Nacional de Batasuna, en reiteradas de declaraciones a los medios de comunicación públicos vascos {cita}ETB y Euskadi Irratia {cita}ha señalado que “los ciudadanos vascos deben tener claro que el objetivo del Estado español es que nosotros no estemos en las elecciones”. “Lo primero que hacemos es no considerarmos ilegales de ninguna manera, porque pensamos que es el apoyo del pueblo el que nos da legitimidad para hacer política, y no las leyes españolas y francesas”

Con esta actitud desafiante, Batasuna ha hecho saber que “si los ciudadanos vascos saben organizar y responder con una ofensiva verdaderamente popular y democrática a la contraofensiva que está planteando el Estado español, Euskal Herria dará un paso cualitativo casi irreversible en el camino de su autodeterminación”. Tanta seguridad y confianza, a un paso de la ilegalidad, ha de tener una explicación.

El nacionalismo, unido con Batasuna por la “autodeterminación”

El PNV, EA y los comunistas han creado en el parlamento vasco una autodesignada “Comisión de Autogobierno”. En estas semanas, esa Comisíon elabora una ponencia para “estudiar el cumplimiento del Estatuto y su adecuación a las demandas actuales”. El objetivo es elaborar “un nuevo pacto político cuyos objetivos, principios y bases fueron expuestos en su día por el lehendakari”.

¿Sobre qué bases cree Ibarreche que puede construirse el consenso en el País Vasco? Conviene recordar literalmente algunas de las más notables: 1) “Reconocimiento de la existencia del Pueblo Vasco o Euskal Herria, como sujeto político, como una realidad social y cultural con identidad propia”. 2) “Reconocimiento del derecho de Álava, Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra a establecer el marco de relaciones que consideren más adecuado, sin más limitación que la voluntad de sus ciudadanos”. 3) “Posibilitar instrumentos políticos, sociales y culturales de relación entre los Territorios vascos situados en el Estado español y los Territorios vascos situados en el Estado francés. 4) “Afirmar el derecho que, como expresión de su nacionalidad, tiene el Pueblo Vasco a ser consultado para poder decidir libre y democráticamente su propio futuro”.

Se trata, en resumidas cuentas, de alcanzar el programa máximo del nacionalismo, y de reconocer la victoria de Eta a cambio de que ésta deje de matar. El nacionalismo tiene, una vez más, unos objetivos comunes, y eso explica la firmeza de Otegui. Pero ¿cómo pudo el parlamento de Vitoria aprobar este proyecto?

El PSE, dividido, flaquea ante el nacionalismo

Una ausencia del PSE dejó vía libre para crear la Ponencia de Autogobierno. La oportuna ausencia de un parlamentario del PSE (Jesús Eguiguren) posibilitó que este proyecto nacionalista triunfase. Gobierno y oposición tienen el mismo número de miembros en las comisiones del Parlamento de Vitoria. Esa es la situación prevista para la Comisión especial de Autogobierno. Y sólo la ausencia de un representante del PSE dejó libre el camino al nacionalismo. No es algo casual ni inocente.

Movilización general de “compañeros de viaje”

También están en pie de guerra los aliados no políticos del nacionalismo. Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, uno de “los padres” de la Constitución española, aboga de nuevo por plantear la autodeterminación en el País Vasco. Ante la misma Comisión de Autogobierno que manifiestamente aspira a la independencia, ha afirmado que el futuro del pueblo vasco tiene que ser “el que sus ciudadanos quieran”.

Herrero, procedente de Alianza Popular y actual presidente del Tribunal Constitucional en Andorra afirmó que los derechos humanos implican la autodeterminación para que el pueblo vasco “decida qué es lo que quiere”. Por otro lado, señaló que el Estatuto de Autonomía “no está cumplido”, entre otras cosas, por la transferencia de las competencias pendientes al País Vasco.

Juan José Ibarreche y Herrero de Miñón coinciden en señalar que “los derechos históricos son la auténtica Constitución del pueblo vasco”. Movilización general. Sólo falta que Francesco Cossiga viaje a España a ofrecerse, de nuevo, como mediador.

Por Pascual Tamburri Bariain, 22 de mayo de 2002.
Publicado en El Semanal Digital.