La inmigración favorece el terrorismo

Por Pascual Tamburri Bariain, 29 de enero de 2003.
Publicado en El Semanal Digital.

Decenas de terroristas detenidos en el norte de España. Armas incautadas. Terribles proyectos de terror y muerte desbaratados. Amplias redes de apoyo desmanteladas, camufladas en instituciones benéficas, culturales y religiosas. Pero no, no es el habitual parte de la lucha contra Eta. Otro terror, de momento menos operativo pero potencialmente mucho peor, vive entre nosotros. El terrorismo islámico está instalado en España.

La policía ha desarticulado en Cataluña una enorme red de activistas islámicos vinculada a la organización terrorista Al Qaeda. Disponían de abundante material electrónico y químico. El presidente del Gobierno, José María Aznar, ha informado de que preparaban atentados, y de que servían de base a redes más amplias instaladas en Europa. No por casualidad, inmediatamente después los países europeos han empezado a patrullar el Mediterráneo contra la inmigración ilegal.

En la ‘Operación Lago’ fueron detenidas 16 personas, en su mayoría argelinos, según informó el Ministerio de Interior. Todos ellos son activistas radicales y armados vinculados a Osama ben Laden. Hasta el momento, la policía ha registrado varias docenas de domicilios particulares de inmigrantes en Cataluña. Como se recordará, desde finales de 2001 han sido detenidos 35 terroristas islámicos entre la comunidad musulmana inmigrante en España. Los criminales se había instalado en España después de haber pasado por los campos de entrenamiento de Al Qaeda.

En España hay tres millones de inmigrantes, tal vez más, de los cuales más de la mitad son ilegales. Una legislación laxa, confusa y aplicada con dudas provocó una avalancha de inmigrantes africanos y americanos que los españoles no desean en estas condiciones. La legislación más reciente ha tardado en aplicarse, y en la mente de muchos persiste la idea «políticamente correcta» de que la inmigración, venga de donde venga, es siempre buena.

La izquierda impuso la apertura de fronteras, más que con sus leyes con sus mitos ideológicos. Y en España hay problemas mayores que ése. Uno de ellos es el de la inseguridad, que ahora el PSOE ha dado en denunciar. Pero ¿cómo va haber seguridad si los mismos diputados socialistas siguen clamando «papeles para todos»? El PSOE, en este tema como en otros, se enfrenta a una contradicción que él mismo ha creado y que de momento sólo el PP ha tratado de resolver.

Por Pascual Tamburri Bariain, 29 de enero de 2003.
Publicado en El Semanal Digital.