¿Pueden tantos estar equivocados?

Por Pascual Tamburri Bariain, 7 de abril de 2003.
Publicado en El Semanal Digital.

Iraq, como nuevo Vietnam, ha devuelto a la izquierda la ilusión de ser mayoría social. El tiempo pondrá las cosas en su sitio y dará la razón a quien la tenga.

Millones de personas se manifestaron contra la guerra de Iraq en los primeros días de ésta. La izquierda parlamentaria y la extrema izquierda extraparlamentaria exultaban. Los nacionalistas vascos y catalanes se regocijaban. La progresía social y cultural creía volver a 1968: Iraq, cual nuevo Vietnam, devolvía a los enemigos de la mayoría política la ilusión de ser mayoría social.

El ensueño se ha ido deshaciendo. Ya no son millones, sino miles. Ya no se trata de un movimiento popular de disgusto ante la guerra, sino, progresivamente, de un montaje electoralista de los rivales del Partido Popular en España. Ya no son voces sinceras y anónimas, sino las voces bien conocidas de los eternos opositores a todo, de los eternos enemigos de todo lo que signifique poder, prestigio y prestancia para la Nación.

Al mismo tiempo en que perdía espontaneidad, la protesta se ha ido politizando -de la mano de Rodríguez Zapatero-, se ha ido concretando -en los proyectos explícitos de alianza electoral de toda la izquierda con los separatistas- y se ha radicalizado -como cabía esperar de quien acepta en sus manifestaciones a comunistas y batasunos-.

En octubre de 1981, cuando Ronald Reagan solicitó de los países de Europa Occidental permiso para instalar misiles de crucero en función antisoviética, millones de manifestantes salieron a la calle. Amparada en el miedo a la guerra y en el natural deseo de paz, la izquierda encabezó manifestaciones antiamericanas sin precedentes. Pero esas manifestaciones eran también antinacionales: los hechos demostraron que aquella medida militar era necesaria para derribar el sistema comunista, y el fin del horror estalinista era interés nacional de Europa. ¿Estaban equivocados aquellos manifestantes? Habría que preguntarlo a quienes entonces, como ahora, los manipularon. El tiempo dará la razón a quien la tenga.

Por Pascual Tamburri Bariain, 7 de abril de 2003.
Publicado en El Semanal Digital.