Éxitos policiales y renovación de Eta

Por Pascual Tamburri Bariain, 12 de mayo de 2003.
Publicado en El Semanal Digital.

Avanza la ofensiva antiterrorista y la cooperación internacional. Pero más criminales se forman en las ikastolas, guiadas por el miedo, la mentira y la muerte del nacionalismo.

Los terroristas vascos Aitor García Justo, Ainoa García Montero e Idoia Garmendia Imaz, los navarros Asier Aranguren Urroz y Abelardo Castillo Alarcón y el francés Thierry Iriart han sido detenidos. Con ellos, una vez más, el terrorismo nacionalista pirde una parte importante de su dirección militar. Con estas detenciones, y otras que vengan, se consolida la ofensiva antiterrorista y la cooperación internacional en la misma, aunque también se revelan algunos problemas que el Gobierno Aznar tiene pendientes.

Como ha dicho el ministro del Interior, Angel Acebes, varios de los detenidos son incorporaciones a la banda procedentes de las acciones del terrorismo urbano. Jóvenes, en definitiva, formados por el Gobierno Autónomo vasco en su sistema educativo y cultural. Jóvenes nacidos a la vida pública con la firme convicción de que Euskalherria es una nación oprimida por España. Jóvenes dispuestos a matar, e incluso a morir, por su independencia, objetivo común de todos los nacionalistas.

La colaboración internacional, la eficacia informativa y policial, e incluso la movilización ciudadana en el resto de España son cosas buenas y necesarias que están dando excelentes frutos. Pero esto no detiene al terrorismo en su sangrienta carrera. El terrorismo no puede explicarse sin todo el contexto nacionalista, y sólo anulando el independentismo se podrá hablar con certeza del fin de Eta.

La actual campaña electoral, paralela a estos éxitos policiales, es la mejor prueba. Dos bloques se enfrentan en el País Vasco y Navarra. A un lado, el nacionalismo, que quiere la independencia y que asesina o está dispuesto a aliarse con los asesinos. A otro, el españolismo, única garantía de la paz, de la seguridad y de la libertad en aquellas tierras. No hay más aparentes neutrales que algunos socialistas despistados. Y mientras, la siguiente generación de criminales se forma en las ikastolas, guiada por el miedo, la mentira y la muerte del nacionalismo.

Por Pascual Tamburri Bariain, 12 de mayo de 2003.
Publicado en El Semanal Digital.