Gobierno Vasco: de la ilegalidad a la ilegitimidad

Por Pascual Tamburri Bariain, 28 de mayo de 2003.
Publicado en El Semanal Digital.

Un Gobierno sólo es legítimo cuando emplea los recursos del poder al servicio de la comunidad nacional. Atutxa e Ibarretxe carecen de legitimidad y están fuera de la Ley.

“Un Gobierno sólo es legítimo cuando emplea honestamente los recursos del poder en el servicio de los fines generales de la comunidad nacional. Por el contrario, es ilegítimo e inmoral cuando tiene de las funciones un sentido patrimonial, y antepone los intereses de su conservación en el poder, de su ambición, o de su sectarismo, a los intereses comunes del país.” Hace veinte años, un ya anciano Ramón Serrano exponía así una opinión que cualquier ciudadano demócrata compartirá sin dudas. Era, entonces, un juicio histórico beligerantemente crítico contra las largas décadas de franquismo.

La España de hoy y sus instituciones no merecen ese juicio de ilegitimidad. Incluso cuando funcionan mal, los poderes del Estado son del pueblo y están al servicio del pueblo, es decir, al servicio del interés general de España. Ese interés general de la comunidad nacional es definido hoy por medios democráticos, y las elecciones son un medio para ese fin. Como lo son todos los cargos electos.

La cosa cambia allí donde el poder se ejerce al servicio de intereses personales o de partido. La ilegitimidad del poder socialista, además de por su derrota electoral, vino dada por su privatización de las instituciones y en su manipulación al servicio de un partido y de sus dirigentes. Desleal con el pueblo, el PSOE perdió a un tiempo la legitimidad de origen y la de ejercicio, pues ningún poder que se derive del pueblo pede volverse contra éste.

El PNV ha rebasado incluso esa frontera. La situación de las instituciones controladas por los nacionalistas es ésta: un poder que se deriva exclusivamente de la nación española está siendo empleado para demoler la unidad de ésta y para dividir al pueblo. Atutxa es sólo un símbolo de un mal muy profundo. Atutxa e Ibarretxe carecen de legitimidad y están fuera de la Ley.

Por Pascual Tamburri Bariain, 28 de mayo de 2003.
Publicado en El Semanal Digital.