El PSOE ya ha pactado con el nacionalismo vasco

Por Pascual Tamburri Bariain, 12 de junio de 2003.
Publicado en El Semanal Digital.

No se puede defender la Constitución en Madrid y luego en Navarra conseguir ayuntamientos con el apoyo de los nacionalistas. UPN ha demostrado la deriva izquierdista y nacionalista del PSOE.

Unión del Pueblo Navarro ha denunciado varias veces, en los últimos días, los pactos que está llevando a cabo el PSOE en los Ayuntamientos de la Comunidad Foral para conseguir alcaldías con los votos de las formaciones nacionalistas, además de los de la extrema izquierda. Así, el partido de José Luis Rodríguez Zapatero y de Juan José Lizarbe parece dispuesto a arrebatar al centro derecha las alcaldías de pueblos y ciudades donde ganó democráticamente. Para el sector «oficialista» del PSOE, el poder no tiene precio.

Se trata, a escala navarra, de un ensayo de la alianza con los independentistas que tienen preparada Odón Elorza en San Sebastián y Pascual Maragall en Cataluña. En el caso de Navarra, además, los puentes tendidos desde la mayoría del PSN a los firmantes del pacto de Lizarra hacen posible la «territorialidad», es decir, la incorporación de Navarra, a través de sus Ayuntamientos, a los proyectos secesionistas de Ibarreche y de Otegui.

La tormenta mediática desatada primero en torno a Atucha y después en la Comunidad de Madrid oculta la gravedad de este frente abierto. Sin embargo, el destino de Navarra parece en peligro por lo que se refiere al PSOE.

UPN y el PP han exigido más de una vez al máximo dirigente del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, que, «si quiere mantener un mínimo de discurso coherente y creíble y no engañar a los ciudadanos, impida los acuerdos del PSOE en Navarra con los firmantes del Pacto de Lizarra». Pero esos pactos son considerados en feraz como un paso necesario hacia la Moncloa, y por muchos socialistas un «atajo» hacia los ansiados puestos oficiales.

No se trata tanto de un problema de poder inmediato como de un caso de cálculo a medio plazo. En efecto, si de alcaldías se tratase, UPN ha hecho en Navarra la misma oferta que el PP en el País vasco: voto sin concesiones a la formación constitucionalista mayoritaria. El PSN y el PSE vana a recibir, así, los votos del centro y de la derecha. Sin embargo, su rumbo hacia el comunismo y el separatismo parece decidido de antemano.

Los datos están ahí, y UPN los ha hecho públicos. «No habrá pacto con el nacionalismo bajo ningún concepto», dijo Zapatero antes de conocer la existencia de Tamayo. Pero los hechos son tozudos, y ahí están los pactos para demostrarlo. En Alsasua y Berriozar, como en tantos municipios vascos y navarros, el PSOE va a gobernar gracias a los votos españolistas. Sin embargo, no va a ser leal a esos votos, y va a permitir que Estella y Sangüesa – cono lo que estas ciudades representan en la lucha frente al terror nacionalista- caigan en manos de coaliciones tuteladas por Arzallus. Éste es el verdadero rostro de Zapatero.

Por Pascual Tamburri Bariain, 12 de junio de 2003.
Publicado en El Semanal Digital.