El tripartito, anticipo de lo que se prepara en Ferraz

Por Pascual Tamburri Bariain, 27 de febrero de 2004.
Publicado en El Semanal Digital.

27 de febrero. Y menudo anticipo. Maragall y sus aliados gobiernan sin complejos, convencidos por una parte de disfrutar de una oportunidad histórica, y temerosos por otra de que el experimento dure poco. Así, cada partido muestra lo que lleva dentro; y mientras el PSC se dedica a los negocios y a los cargos, los eco-comunistas hacen demagogia y los republicanos independentistas -lógicamente- crean barreras culturales dentro de Cataluña.

Josep Bargalló, actual “conseller en cap” de la Generalitat, el hombre destinado a acallar la polémica suscitada por Carod-Rovira, ha firmado la primera multa que se impone por no rotular un establecimiento público en catalán. La lengua catalana, sin embargo, sigue sin ser la única lengua de los catalanes, que han vivido durante siglos una pacífica convivencia entre el castellano y el catalán. Hasta que el nacionalismo ha decidido lo contrario, basando precisamente en la existencia de dicha lengua la existencia de una nación de ensueño. O de pesadilla, si el tripartito empieza con la represión, aunque sea lingüistica.

Se trata, sin disimulos, de una limpieza étnica, dirigida no sólo contra el español -lengua también de Cataluña- sino sobre todo contra los no nacionalistas. En efecto, para los republicanos quien no es nacionalista o no colabora con el nacionalismo -PSC, IC- no es realmente catalán. Después de la estupidez franquista (“Habla la lengua del imperio”), se está imponiendo la estupidez nacionalista. Lo que demuestra, por cierto, cuánto desprecio hay en la cúspide del socialismo hacia sus propios votantes -que en buena medida son castellanohablantes- y cuántos complejos y resentimientos permiten convertir un nacionalismo cutre y de opereta en fuerza decisiva de gobierno.

La culpa no es de Bargalló. No es tampoco de Carod-Rovira, el pobre. Ni siquiera de Pasqual Maragall, que bastante tiene con lo suyo. Responsable de esta tontería, y del sectarismo que se anuncia en educación y cultura del tripartito catalán, es José Luis Rodríguez Zapatero. El hombre que quiere ser presidente de un multipartito en Madrid. ¿Contra el PP? Cada vez más está viéndose que es contra esa España que anuncia en sus carteles y que no sabe definir.

Por Pascual Tamburri Bariain, 27 de febrero de 2004.
Publicado en El Semanal Digital.