ETA quiso atentar contra La Razón por su compromiso con la verdad

Por Pascual Tamburri Bariain, 2 de marzo de 2004.
Publicado en El Semanal Digital.

2 de marzo. El fallido atentado etarra en Madrid va a marcar un punto de inflexión en esta singular campaña electoral. ETA ha demostrado, según se desprende de las detenciones y registros efectuados por las Fuerzas de Seguridad del Estado, que quiere participar en la vida pública española, y que la estrategia adoptada por una parte de la izquierda y de los nacionalistas coincide con sus objetivos tácticos, además de compartir en parte los estratégicos.

Madrid se ha librado, gracias a la Guardia Civil, de una masacre sin precedentes. Si las noticias se confirman, la redacción del diario La Razón iba a ser destruida por los amigos de Carod-Rovira, y no es casualidad. Afortunadamente el atentado no se ha llevado a cabo, pero la elección del objetivo no es inocente: el periódico de Luis María Anson y José Antonio Vera se ha convertido en un punto de referencia para cientos de miles de españoles, que desean de sus políticos -al margen de las siglas- un compromiso claro con la verdad y con la defensa de los españoles.

ETA irrumpe de nuevo en la campaña, aunque no como le habría gustado hacerlo. ETA busca desesperadamente más sangre, pero con unos objetivos políticos que no oculta: matar para poder después declarar una tregua. Según fuentes bien informadas, el atentado ferroviario también frustrado en Nochebuena iba a ser la excusa para una tregua, engarzada con la evolución de la situación política vasca. No pudo ser, y Carod-Rovira ofreció un mal remedo de la tregua que ETA planeaba.

Una ETA acorralada policialmente, pero amparada socialmente, políticamente y culturalmente, es casi tan peligrosa como una ETA más activa. Mata menos, lo que es una excelente noticia, pero encuentra altavoces para avanzar hacia sus metas. La Razón, sin duda, ha denunciado con eficacia esa estrategia de unos y de otros, y ha señalado las graves diferencias entre Rajoy y Zapatero al respecto. Desde esta casa, que tantas cosas comparte con el diario impreso -y no sólo la beligerancia contra el nacionalismo asesino- nos alegramos del feliz desenlace del asunto, pero recordamos, ahora y siempre: contra el terrorismo, unidad y coherencia.

Por Antonio Martín Beaumont y Pascual Tamburri Bariain

Por Pascual Tamburri Bariain, 2 de marzo de 2004.
Publicado en El Semanal Digital.