Loyola y la voz de Basagoiti

Por Pascual Tamburri Bariain, 27 de abril de 2004.
Publicado en El Semanal Digital.

27 de abril. Cuesta trabajo creer que unas declaraciones del valioso portavoz del PP en el Ayuntamiento de Bilbao, Antonio Basagoiti, en las que venía a decir algo tan elemental como que su partido nunca sería mayoritario en el País Vasco hasta que los populares allí no desarrollen una política “sin tutelas” de Madrid, estén levantando polémica.

Lo polémico debería ser que la vicepresidenta de la Comisión Europea, Loyola de Palacio, en vez de convencer a Basagoiti y otros muchos más dirigentes populares vascos, tenga que hacer pasillos en la calle Génova de Madrid si quiere ser sucesora de Jaime Mayor Oreja en las próximas elecciones autonómicas. El mundo al revés. O alguien ha perdido la perspectiva.

Más sorprende que Alfonso Alonso, alcalde popular de Vitoria, uno de los políticos vascos con el tirón suficiente para arrebatarle el cago de lendakari a Juan José Ibarretxe, evite el debate de fondo propuesto –razonable y aconsejable– y le achaque a su compañero de partido tener un discurso “antiguo, como el que hacen los nacionalistas”. Basagoiti no pide la independencia del PP vasco. Está por una sensata autonomía para decidir sobre aquello que le afecta de cerca y conoce mejor que otros que no tratan habitualmente tales asuntos. Y no es sólo un problema de eficacia organizativa interna o de marketing electoral, también de respeto a los mismos actores diarios de la vida del partido.

La etapa de la “designación” en el PP toca a su fin. Les toca estar con las botas puestas en la oposición, y Mariano Rajoy y Ángel Acebes deben ser conscientes de ello. Los nombres a partir de ahora importan menos. El alcalde de Vitoria, o el de Toledo, o el presidente de la Generalitat valenciana o de la Junta de Castilla y León, por poner unos ejemplos, por fuerte que suene, son más que Rajoy, a no ser que el secretario general del PP se apoye en unos órganos colegiados de partido que deciden con libertad y responsabilidad.

El debate no es Loyola sí-Loyola no. Aunque De Palacio debería apresurase a renunciar seguir adelante después de la acogida inicial. Designación o elección, imposición o decisión, ahí está la miga. Y el debate no está instalado únicamente entre populares vascos.

Por Antonio Martín Beaumont y Pascual Tamburri Bariain

Por Pascual Tamburri Bariain, 27 de abril de 2004.
Publicado en El Semanal Digital.