Referéndum: hacen falta razones para el “sí”

Por Pascual Tamburri Bariain, 14 de agosto de 2004.
Publicado en El Semanal Digital.

Si los partidos no explican por qué es necesario decir “sí” a una Europa que reniega del cristianismo, que menosprecia a España y la convierte en peón accesorio del juego francoalemán, que no garantiza el futuro de nuestras regiones, el riesgo es que las abstenciones, los votos nulos y los negativos sean muchos.

España afronta, por obra y gracia de Valéry Giscard d’Estaing (el amigo de Bokassa y de Mobutu) y de José Luis Rodríguez Zapatero (el amigo de Chirac y de Schröder), un referéndum sobre la llamada “Constitución Europea”. Es sabido que no se trata de tal constitución, sino de uno más de los tratados que conforman la Unión Europea; un tratado internacional, convencional, sometido a la soberanía popular española y no creador de otro sujeto soberano.

También es sabido, sin embargo, y no puede ser ocultado, que ese tratado no responde a los intereses de España, o que al menos los recoge peor de lo esperado, de lo posible y de lo deseable. Además de lo puramente material -y es mucho, tanto en lo político como en lo económico, lo que España pudo obtener y no obtuvo- resulta que este tratado no define qué es Europa, quiénes son los europeos, cuál es su identudad humana y espiritual.

Bien o mal entendido, el europeísmo es uno de los pilares de la corrección política. Seguramente con buenas razones, pero también por una renuncia a debatir el núcleo del asunto, los grandes partidos parecen optar por el “sí” en el referéndum. Sí, se nos va a decir, a Europa; pero más bien “sí” a una cierta idea de Europa y a una formulación jurídica concreta, que no es ni la única posible, ni la mejor. El “no” va a quedar para la marginalidad política y se va a justificar desde la marginalidad social.

En este verano de extraños vacaciones políticas es deseable que en el seno de los grandes partidos se reabra el debate sobre las razones que llevan a ese “sí”. Y, por el bien de la democracia, es muy conveniente que se explique a los españoles por qué “sí”. En España, el resultado afirmativo de la consulta está garantizado, a mayor gloria del Gobierno salido del 11 M. Pero si el PSOE, y en especial el PP, no explican por qué es necesario decir “sí” a una Europa que reniega del cristianismo, que se dispone a admitir en su seno a 80 millones de musulmanes turcos y a rechazar a 150 millones de cristianos rusos, que menosprecia a España y la convierte en peón accesorio del juego francoalemán, que no garantiza los derechos sociales de los españoles ni el futuro de nuestras regiones, el riesgo es que las abstenciones, los votos nulos y los negativos sean muchos. Minoritarios, pero preocupantes para la estabilidad. Que los partidos, si pueden, hagan un esfuerzo por exponer la situación.

Por Pascual Tamburri Bariain, 14 de agosto de 2004.
Publicado en El Semanal Digital.