El día de la verdad, el día de Aznar

Por Pascual Tamburri Bariain, 28 de noviembre de 2004.
Publicado en El Semanal Digital.

Ha llegado el día de la verdad. No es el Juicio Final, no llega el Armaggedon, no es el tiempo del Apocalipsis, pero un hombre va a ser juzgado. Y va a dar su juicio, lo que es igualmente importante. El 11 de marzo de 2004 la Historia de España dio un giro radical e inesperado, y ese cambio se debió a una compleja trama que aún conocemos sólo en parte. Pero sí conocemos al protagonista político de la jornada: José María Aznar.

Ha llegado el día de la verdad. Aznar ha sido la principal víctima política de los atentados terroristas y mediáticos del 1M, y hoy nadie podrá hurtarle el protagonismo. El futuro de España depende de esta investigación del pasado más inmediato.

Aznar ha sido la principal víctima política de los atentados terroristas. Mariano Rajoy, al fin y al cabo, no perdió nada que tuviese, aunque en su caso personal puede hablarse de «lucro cesante». Pero el daño directo de la masacre -en términos políticos- lo sufrió el presidente del Gobierno, que se vio sometido a una campaña virulenta de difamación perfectamente identificable con un golpe de Estado mediático. Y no se trataba sólo de desplazar al PP del poder, sino sobre todo de descalificar sus principios, sus valores y su programa de manera permanente.

Los meses pasados desde marzo no han hecho más que reforzar esa impresión y subrayar el protagonismo de Aznar. Para bien o para mal, el 11 M, que se hizo contra Aznar, no puede explicarse sin Aznar. La ofensiva de descrédito contra el Presidente de Honor del PP no ha sido más que una continuación de aquellas jornadas y un intento de hacer permanentes sus efectos, limitando la libertad y la coherencia de los representantes de más de diez millones de españoles. Por lo menos.

Hoy va a hablar el protagonista. Comparece como testigo privilegiado de unos hechos criminales, tanto de los propiamente terroristas como de su gestión público. Es el día de la verdad, en el que ni siquiera Caffarel podrá negar a Aznar su protagonismo, en el que toda España escuchará lo que tenga que decir. No está acusado formalmente, pero ha sido acusado de mil otras maneras. Es la hora del juicio, y es el futuro de España el que depende de ese juicio

Por Pascual Tamburri Bariain, 28 de noviembre de 2004.
Publicado en El Semanal Digital.