Una izquierda reaccionaria que gobierna España

Por Pascual Tamburri Bariain, 12 de diciembre de 2004.
Publicado en El Semanal Digital.

El pluralismo es, tal vez, la virtud más renombrada de la democracia. Que las ideas políticas y sociales tengan libre expresión y que los ciudadanos puedan elegir libremente entre ellas es un cimiento de nuestro sistema, y en absoluto ha sido lo normal en la historia. Y por esa razón es siempre una buena noticia para la democracia que un partido político viva una dinámica democrática.

Llamazares seguirá al frente de IU. Y el PSOE deja hacer, porque las dos fuerzas se necesitan para gobernar. En España, después del 11 M, la libertad no se defiende desde esta izquierda, aunque respete las formas de la democracia.

Izquierda Unida lo ha hecho en los días pasados. Gaspar Llamazares ha resultado elegido coordinador general de IU con el 53 por ciento de los votos en el Consejo Político Federal de la organización. En democracia, corresponde felicitarle y felicitar a los suyos. Pero no cabe duda de que ni IU es una fuerza política como las demás ni su actual situación es normal. Con consecuencias graves para todos.

Izquierda Unida es hoy un ropaje del vetusto Partido Comunista, al que se unen pocas fuerzas más. Llamazares es un comunista, aunque folklórico en las formas y expresiones, y por consiguiente, estrictamente, un partidario de la dictadura (del proletariado) y de la conquista revolucionaria del poder, un enemigo de las libertades básicas, como la de expresión o la de propiedad. Y naturalmente todo eso es incompatible con nuestra democracia.

No se trata de teorías, sino de realidades cotidianas. En IU están los defensores de la dictadura de Chávez, del totalitarismo de Cuba, del paraíso norcoreano. Firmemente anclados en una ideología del siglo XIX, Llamazares y los suyos quieren que España mire en el siglo XXI hacia atrás.

No sería más preocupante que hilarante si la situación política fuese diferente. Al fin y al cabo, las urnas han derrotado sin paliativos esta opción liberticida y antidemocrática. Pero hoy, en España, Llamazares gobierna, y sus ideas definen políticas de gobierno. Así sucede en el País Vasco y en Cataluña, donde nacionalistas y socialistas se apoyan en los huérfanos de Stalin y aplican algunas de sus políticas. Así sucede en cientos de Ayuntamientos. Así sucede, sobre todo, en el Gobierno nacional, ya que el PSOE de Zapatero no tiene mayoría.

Cuando Llamazares ha arengado a los suyos a «zafarse con la derecha, a promover una alternativa política de izquierdas» es claro que se refiere a esto. El PSOE no es enemigo ideológico para IU, sino campo de acción y aliado privilegiado. Y el PSOE deja hacer, tanto porque hay un remoto origen común de ambas fuerzas, como porque las dos se necesitan para gobernar. En España, hoy, después del 11 M, la libertad no se defiende desde esta izquierda, aunque respete las formas de la democracia.

Por Pascual Tamburri Bariain, 12 de diciembre de 2004.
Publicado en El Semanal Digital.