Para Navarra, el plan Zabaleta

Por Pascual Tamburri Bariain, 23 de enero de 2005.
Publicado en El Semanal Digital.

Patxi Zabaleta, líder de Aralar, es la persona adecuada, desde el punto de vista nacionalista -y más de un nacionalismo unido hoy en sus objetivos y en sus estrategias-, para plantear la inclusión de Navarra en un futuro Estado vasco. Las dificultades del intento son evidentes. Pero los caminos para intentarlo no van a ser los hasta ahora habituales, y van a ofrecer dificultades inesperadas para los observadores menos avisados. Conviene analizarlo, y hacerlo sin furor y sin propaganda.

Zabaleta ha centrado sus propuestas en algo tan ambiguo y etéreo como el «reconocimiento del ámbito de decisión política de Navarra». ¿Quién negará que Navarra es un «ámbito de decisión política»? Nadie, evidentemente. Los navarros son una comunidad dotada de autogobierno, en uno u otro grado, hace siglos, ininterrumpidamente, y por consiguiente aquí se han tomado siempre ciertas decisiones políticas. Hoy, en democracia, los navarros deciden quién les gobierna, y cómo han de hacerlo, y quién les representa en las Cortes que encarnan la soberanía nacional española. Esto es, desde luego, un ámbito de decisión política.

Ahora bien, los navarros no pueden decidir cualquier cosa ni de cualquier manera. En muchas cuestiones cruciales, de las que históricamente se dice que dependen de un pacto, no pueden decidir solos más allá de lo ya vigente y pactado. En otras, las más importantes, no pueden alterar lo inalterable.

Zabaleta estimula el equívoco y halaga vanidades localistas. No es cierto que «nosotros podemos decidir todo». Un «nosotros» vasconavarro que jamás ha existido, y ni siquiera la Comunidad Foral sola, puede decidir no ser España. Navarra es España prescindiendo de opiniones, por su origen y naturaleza; podría ser conquistada, pero mientras los navarros vivan serán españoles, sin importar la opinión y los gustos de nadie.

La respuesta más clara al esbozo de «plan Zabaleta» la ha dado Juan Ramón Corpas, consejero de Cultura y Turismo del Gobierno de Navarra. Aprovechando el debate sobre el archivo de Salamanca, declaró públicamente, entre otras cosas, que Castilla es «núcleo y corazón de España», y que «los navarros creemos que el conjunto de la nación española debe mantenerse». Es, indirectamente, la afirmación de lo cierto y objetivo frente a la tentación napartarra.

Corpas no necesita que nadie salga en su defensa. Pero la idea que ha expresado, el concepto de España que a él le ha correspondido encarnar de alguna manera en este difícil momento, sí está siendo objeto de un furibundo ataque en los medios de comunicación nacionalistas o cercanos al separatismo. «Nosotros no hemos cambiado»: porque los navarros, aunque somos libres, no podemos renunciar a ser lo que somos.

Por Pascual Tamburri Bariain, 23 de enero de 2005.
Publicado en El Semanal Digital.