La mentira como arma política: lecciones del PSOE

Por Pascual Tamburri Bariain, 21 de febrero de 2005.
Publicado en El Semanal Digital.

El PSOE busca culpables para sus propios errores, y ataca al centroderecha español por una abstención de la que sólo el Gobierno es culpable y por un “no” que sólo los aliados del Gobierno han pedido.

Cuántas veces se ha citado en vano al príncipe de Bismarck. Sin embargo, sigue siendo verdad su idea de que “nunca se miente tanto como antes de unas elecciones, durante una guerra y después de una cacería”. Sólo que los tiempos cambia, las guerras están prohibidas por la ONU, el Gobierno británico ha prohibido la caza del zorro y, en consecuencia, quedan sólo las elecciones. Y a ellas -al referéndum del 20 F- se han aplicado, con intención falsificadora, varios partidos políticos españoles.

Ante todo y sobre todo, el PSOE. Rubalcaba, Blanco y el mismo Zapatero, cada uno por su lado, lanzan mensajes contradictorios, en todo o en parte ajenos a la verdad de los hechos, pero en definitiva destinados a descargar sobre otros sus propias y pesadas responsabilidades. El Gobierno surgido del 11 M ha obtenido la participación electoral más baja de la historia democrática española, desde los tiempos del caciquismo de Romanones. Y es un mérito difícil de superar, especialmente en un país europeísta como España, en el que tanto el porcentaje de síes como el de votantes podrían haber sido mucho más altos. Hasta aquí los hechos; desde aquí, la mentira postelectoral.

Decir que el PP ha debilitado la participación y ha aumentado los votos negativos es tanto como negar la evidencia. El PP ha hecho una campaña difícil por el “sí”, en la que ha tenido como principal dificultad al propio Gobierno. Es muy difícil convencer a los católicos que voten con el Gobierno cuando éste hostiliza a la Iglesia. Es muy complejo llevar a diez millones de votos populares a las urnas cuando el PSOE y sus aliados tienen como meta aplastar al PP. Y sin embargo el PP ha hecho los deberes, más por sentido de Estado que por cálculo de interés. Exactamente al contrario que el Gobierno.

Para comprobar que en el entorno de Zapatero miente basta ver cómo han votado las Comunidades Autónomas donde el PP es mayoritario. Los hechos desmienten al presidente, que debe una excusa formal a toda la familia popular.

Claro que, puestos a analizar Comunidades y a encontrar mentiras, es muy fácil llegar a los socios del Gobierno. Porque el “no”, en España, ha sido pedido por las fuerzas parlamentarias que sostienen a Zapatero en la Moncloa y que le están permitiendo llevar adelante su voladura de la España constitucional. Si a Zapatero le ofende el “no” debe preocuparse, sobre todo, por el de Esquerra Republicana, por el de Izquierda Unida, por el de Eusko Alkartasuna. No el de la Moraleja, aunque en la izquierda millonaria los resentidos sean legión. Como los mentirosos.

Por Pascual Tamburri Bariain, 21 de febrero de 2005.
Publicado en El Semanal Digital.