Los españoles siguen queriendo saber

Por Pascual Tamburri Bariain, 22 de marzo de 2005.
Publicado en El Semanal Digital.

España no se merece un Gobierno que mienta, ni que oculte la verdad sobre el 11 M. Los ciudadanos no quieren más impunidad, y la prensa no puede ser dejada sola en la investigación. Está en juego la democracia.

Pasado más de un año, se ha dicho y se ha escrito mucho sobre los atentados terroristas del 11 de marzo en Madrid. Sin embargo, el goteo de descubrimientos, revelaciones y coincidencias abre cada día nuevas perspectivas para la investigación. Con dos centenares de muertos y un cambio radical de Gobierno de por medio, es razonable pedir que se sepa la verdad.

Toda la verdad, sobre todo. No hay nuevos datos sobre la conexión nacionalista vasca en la conspiración previa al atentado, y no parece lógico insistir políticamente ahora en ese frente. Pero el PSOE tiene abierto su propio frente, ya que la “pista asturiana” ha llegado a Ferraz. Si un afiliado musulmán del PSOE fue miembro del comando terrorista, y si Fernando Huarte, jefe de seguridad del PSOE asturiano y agente del CESID y del CNI, tuvo conocimiento de la conspiración, Zapatero no puede detener la investigación.

De hecho, la Comisión parlamentaria debe mantenerse abierta hasta que de las investigaciones policiales y judiciales, que hoy van a la zaga de las periodísticas, puedan sacarse conclusiones políticas firmes. Hay miedo en unos e inquietud en otros, y si el ritmo de descubrimientos sigue así no es para menos.

El PP ha tenido altibajos en esta investigación. Algunos de sus representantes, en algunos momentos, han estado más interesados en justificar a posteriori su actuación de los días cruciales que en hacer luz sobre los hechos. Como siempre, la mirada nostálgica al pasado se ha demostrado un error político: hay que mirar al futuro, buscar la verdad aunque tenga aristas dolorosas. Y en este caso, por grandes que hubiesen sido las equivocaciones del PP, no son nada en comparación con las sombras que crecen sobre la izquierda.

Política de futuro y sin miedo al futuro. Han de exigirse todas las responsabilidades políticas. Sin duda, habrá que defender a los hombres y mujeres del PP de las acusaciones injustas que la actual mayoría sigue lanzándoles. Pero sobre todo lo que la gente de la calle quiere es claridad; y la claridad pasa ahora mismo por un examen de conciencia en profundidad de todo el partido de Zapatero. Lo que está saliendo a la luz ya habría hecho caer al Gobierno en una democracia más antigua y menos acomplejada.

España debe evitar que el 11 M se solucione como los GAL, cuando la prensa libre tuvo que hacer lo que ni los políticos, ni los jueces, ni las fuerzas de seguridad quisieron hacer. Y cuando hubo una sensación de impunidad cuando se evitó políticamente llevar hasta el final la investigación pública. Aquel tumor mal curado se hizo maligno, y la generosidad mal entendida fue una ruina nacional. En este caso, luz y taquígrafos sin miramientos.

Por Pascual Tamburri Bariain, 22 de marzo de 2005.
Publicado en El Semanal Digital.