Es necesario un referéndum nacional

Por Pascual Tamburri Bariain, 24 de enero de 2006.
Publicado en El Semanal Digital.

Un cambio constitucional exige un referéndum popular. Y si el PSOE busca excusas jurídicas basta que se convoque un referéndum consultivo, de pleno valor democrático.

Mariano Rajoy ha anunciado que va a pedir un referéndum en toda España sobre el Estatuto autonómico catalán. Tras unas horas de confusión en el seno del mismo Partido Popular, el centro derecha español ha encontrado una respuesta decidida, unitaria y eficaz al pacto entre el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y los partidos políticos independentistas catalanes.

El Partido Popular es el único gran partido español que se opone a esta reforma. Pero es erróneo decir que esta «solo» en esa postura: tiene un enorme respaldo electoral, que todas las encuestas coinciden en aumentar y que, precisamente en la cuestión nacional y territorial va mucho más allá de los límites de su campo político habitual. Las enmiendas del PP en el Congreso podrán ser derrotadas pero tendrán una legitimidad de base con pocos precedentes. Y además Rajoy está dispuesto a cargarse de razones democráticas y a presentar una iniciativa legislativa para convocar un referéndum nacional, además de movilizaciones populares en toda España. (http://www.elsemanaldigital.com/arts/44939.asp)

La Constitución española de 1978 instauró una democracia en España, fundamentada en la unidad preexistente de la nación soberana y articulada territorialmente en comunidades autónomas. En 1979 el Parlament catalán, los ciudadanos catalanes y las Cortes Generales de la nación española promulgaron un Estatuto de amplia autonomía, dentro del marco constitucional. Con el nuevo Estatuto pactado en 2006 no sólo se modifica el régimen de la autonomía catalana, sino que se altera el marco de la convivencia entre todos los españoles, y por eso es procedente que el PP pida que todos los españoles opinen sobre algo que ciertamente les afecta.

EL PSOE en general, y Alfredo Pérez Rubalcaba en particular, ha planteado que en términos jurídicos una Ley Orgánica (como es el Estatut) no puede someterse a referéndum nacional. Pero no es menos cierto que los argumentos del PP demuestran cabalmente que estamos realmente ante una reforma constitucional, que sí exigiría, de tramitarse así, el voto de los ciudadanos; Pero, aunque no fuese así, ¿acaso el Gobierno de Zapatero tiene miedo a la opinión de la gente? El Gobierno puede someter este asunto o cualquier otro a referéndum popular consultivo, como ya se hizo con la cuestión de la OTAN. Es harto curioso que Rubalcaba, químico de origen, se dedique a dar lecciones de Derecho a Rajoy, que es Registrador de la Propiedad. Pero también se pueden disolver las Cortes y pedir al pueblo un nuevo mandato con este programa. Si se atreven.

Legalmente Zapatero puede seguir adelante con esta reforma constitucional insólita. Pero estaremos ante una nueva Constitución, y ante una nueva legitimidad. El PP debe dejar claro, en cualquier caso, que cuando obtenga una mayoría suficiente desmontará esta reforma, para lo cual no le faltará entonces ni el derecho ni los mecanismos jurídicos. (http://www.elsemanaldigital.com/arts/44923.asp)

La Constitución de 1978, juntamente con el Estatuto de Autonomía hasta ahora vigente, ha sido un marco de convivencia aceptable para todos; no perfecto, pero sí al menos garante de un largo período de paz y prosperidad. Zapatero se ha mantenido hasta ahora en el poder a costa de sacrificar los fundamentos de nuestra convivencia cívica, pero frente a él ha surgido un movimiento patriótico y democrático. El PP actúa correctamente sumándose a él y liderándolo (http://www.elsemanaldigital.com/arts/42653.asp).

Por Pascual Tamburri Bariain, 24 de enero de 2006.
Publicado en El Semanal Digital.