Una oposición que crece

Por Pascual Tamburri Bariain, 11 de junio de 2006.
Publicado en El Semanal Digital.

Nadie sobra en la oposición «con cabeza» contra la deriva de ZP

Éxito total. No puede resumirse de otra manera la manifestación convocada en el corazón de Madrid por la Asociación de Víctimas del Terrorismo. El sábado pasado las calles clamaban con una sola voz «Queremos saber la verdad» y «¡Negociación, en mi nombre no!». Y fue un éxito de organización y de afluencia, sin importar mucho el ya habitual cruce de cifras entre los convocantes -un millón de personas, y probablemente más- y la Delegación del Gobierno -doscientos mil- Qué quieren ustedes, a estas alturas de la legislatura yo me fío más de lo que pueda decir el vicepresidente autonómico Alfredo Prada que de lo que salga del Ministerio del Interior de Alfredo Pérez Rubalcaba.

La prueba del éxito la tuvimos, por supuesto, los que estábamos allí, porque a ojo de buen cubero más o menos ya vimos cuántas personas había. Y sobre todo cómo piensan y sienten esas personas. Hay una oposición social a los pasos dados, anunciados o insinuados por el Gobierno hacia ETA y hacia el independentismo vasco. Y eso oposición rebasa, con mucho, los límites del Partido Popular. Es importante recordarlo.

El sábado no tuvimos una manifestación del PP, sino una gran concentración popular en torno a las víctimas del terrorismo, apoyada por decenas y decenas de asociaciones y de fundaciones. Entre los que se adhirieron a la convocatoria estaba también el PP, y los navarros de UPN, pero no se trataba precisamente de uno de los «típicos» actos electorales que parecen recomendar ahora los equipos de asesores.

Nada de tonos pastel ni de formas edulcoradas: el sábado salió a la calle una vez más la oposición a la política central de la legislatura que empezó el 11M. Esa oposición salió sin ningún complejo, era un fragmento vivo y militante del pueblo español, hombres, mujeres y niños, y jóvenes -cuántos jóvenes, y qué espontáneos: qué poco que ver con otros eventos-. Colores fuertes y formas descarnadas, porque la oposición se va a oponer con firmeza y sin concesiones, y además crece, va a más, une y moviliza.

Naturalmente, junto al presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, el protagonista de la concentración fue el presidente del PP Mariano Rajoy. Y es que esa oposición social al proyecto de Zapatero necesita una expresión política, que no puede ser sino el PP. Hay una simbiosis y una interacción entre oposición social y oposición política, pero ésta debe tener en cuenta el volumen creciente y rugiente del movimiento popular. Se trata de representarlo, no de sorprenderse a cada paso con el vigor de la buena gente de la calle.

Gallardón, el otro protagonista

El ambiente estaba caliente por otro lado. Las amistades y enemistades hacia el alcalde de Madrid habían creado rumores contradictorios sobre la manifestación. ¿Iría el alcalde? Y una vez anunciada la presencia de Ruiz Gallardón, ¿qué pasaría? Porque no falatban especulaciones muy interesadas sobre una supuesta animadversión entre la oposición social a las decisiones de Zapatero y el talante del alcalde de la Villa y Corte. Al final nada de eso. ¿Un milagro?

El que esperase de Gallardón una relación difícil con la «oposición social» ni conoce a ésta ni conoce al alcalde. Las gentes de la plaza de Colón podrían llevarse mal o tener dificultades para entender a un teórico de la economía liberal, a uno de los «pasteleros» de la UCD o a un representante de la derecha económica. Pero precisamente Gallardón -siempre que se le quiera escuchar por completo y sin prejuicios- estaba el sábado en su medio natural. Y eso lo notó quien lo tuvo que notar.

Por Antonio Martín Beaumont y Pascual Tamburri Bariain

Por Pascual Tamburri Bariain, 11 de junio de 2006.
Publicado en El Semanal Digital.