Lo que de verdad está pasando

Por Pascual Tamburri Bariain, 23 de julio de 2006.
Publicado en El Semanal Digital.

Nos hemos metido en el verano, entre broncas callejeras y parlamentarias, tras el Estatut de Cataluña, en medio de las negociaciones de Zapatero con la ETA y con una sensación creciente de malestar en la vida pública. Sin embargo los árboles no nos dejan siempre ver el bosque, y muchos analistas, incluso críticos con el Gobierno socialista, no terminan de ver dónde quieren ir a parar.

Para muchos cuadros intermedios socialistas 1996 sigue siendo una fecha negra. El felipismo duró demasiados años, y acostumbró al PSOE al poder. Tanto, que muchos lo tomaron como propio. Zapatero y los suyos llegaron a La Moncloa en 2004 decididos a que no se volviese a repetir la historia. Sólo si se asume esto se pueden entender algunos de los últimos pasos dados por el Gobierno. España vive gobernada, por de pronto, por una fotocopia ampliada del Pacto del Tinell: todos los apoyos valen menos los del PP, y todo vale con tal de que el PP no «toque balón» a menos que consiga mayorías absolutas.

Así que la prioridad es que el juego político se haga sin el PP; y esto está resultando más o menos fácil desde el momento en que Zapatero ha elegido aliados y políticas que el PP no puede ni podrá nunca asumir. El PSOE ha diseñado todo no sólo excluyendo al PP sino, sobre todo, para excluir al PP. Y lo que Rajoy debe hacer es no caer en la trampa.Ahora bien, el PP lo único que no puede hacer es dar facilidades.

¿Quiere decir eso que la oposición tiene que asumir las reformas estructurales de Zapatero para no caer en la marginación? Hay quien lo opina, pero no creo que semejante opinión sea buena para nadie; casi tan negativa como la opción nostálgica de la resistencia numantina a los cambios y de la añoranza de tiempos pasados. No es el estilo que conviene a un centroderecha democrático y sin complejos. Más sencillamente, Rajoy tiene que vencer a Zapatero pos superación: si el PSOE plantea cambios profundos en un determinado campo, el PP no puede transigir, ni tampoco enrocarse en la defensa de una realidad que siempre es mejorable. Necesitamos un estilo abierto y positivo de oposición, que diga abiertamente lo que quiere, con cambios y sin complejos. Y es la medicina que Zapaero y su coalición merecen. Mirando al futuro es como se ganan consensos en una sociedad abierta.

Por Antonio Martín Beaumont y Pascual Tamburri Bariain

Por Pascual Tamburri Bariain, 23 de julio de 2006.
Publicado en El Semanal Digital.