Buenos negocios ocultos por Elena Salgado: menos tabaco y más porros

Por Pascual Tamburri Bariain, 19 de noviembre de 2006.
Publicado en El Semanal Digital.

La ministra de Sanidad, Elena Salgado, ha centrado su gestión -al menos publicitariamente- en la prohibición del consumo público de tabaco. Ha fracasado en su intento de presidir la OMS, pero no reconoce su fracaso -y el de quienes la precedieron- en la dirección de la salud de los españoles. Y así nos va.

Somos ahora mismo un país difícil de entender, en el que los más jóvenes reciben mensajes contradictorios. Por una parte, el tabaco se ha convertido en un «pecado laico». Prohibimos fumar en los bares. Dedicamos muchas horas de escuela a explicar a los jóvenes lo malo que es fumar tabaco. Por supuesto, no nos creen. Acto seguido, los chicos al salir de clase lo que hacen es fumar hachís, ya que el mismo PSOE convirtió de hecho en legal el consumo de derivados alucinógenos del cáñamo (Cannabis sativa). Una adicción inventada por los hippies y los progres de los sesenta, que ahora mismo sirve sólo para tres cosas: adormecer a los jóvenes, mantener una red nacional de microdelincuencia y generar enormes beneficios en Marruecos y en España.

Por cierto que la OMS que Salgado no va a presidir -una prueba más de la influencia internacional de Zapatero- considera que el hachís disminuye la capacidad de concentración y de abstracción, crea desinhibición, síndrome amotivacional, cuadros maniformes, psicosis crónicas de rasgos esquizomorfos, hace surgir esquizofrenias latentes, disminuye la testosterona y produce feminización en los varones, anovulación en la mujer y alteración en la embriogénesis en los embarazos. Y después de eso lo progres creen que fumar tabaco es igual o peor.

Elena Salgado debería ir un día a un Instituto a explicar las bondades del hachís; y además contar de dónde viene esa resina y a dónde va la gigantesca recaudación. El abogado Lahbib Hajji, de Tetuán, está siendo perseguido por las autoridades marroquíes por denunciar a los cómplices institucionales en el narcotráfico. El norte de Marruecos, buena parte del Majzén -muy, pero que muy arriba dentro de esa casta-, y algunos parientes, amigos y allegados a este lado del Estrecho se reparten una fortuna que sale de los bolsillos de los estudiantes españoles. Señora Salgado, eso es peor que el tabaco: cuénteselo a los chicos, dé la cara y no convierta en pecado ni sus obsesiones ni sus intereses.

Por Pascual Tamburri Bariain, 19 de noviembre de 2006.
Publicado en El Semanal Digital.