Un clamor popular pide la ruptura total de las negociaciones con ETA

Por Pascual Tamburri Bariain, 1 de enero de 2007.
Publicado en El Semanal Digital.

A pesar de las fechas festivas, miles de españoles se han movilizado en los días pasados contra el último atentado de la banda terrorista ETA. Además, los ciudadanos están convocados, hoy, martes, a las concentraciones silenciosas que tendrán lugar a mediodía frente a los Ayuntamientos de las capitales de provincia de toda España. La Asociación de Víctimas del Terrorismo quiere así expresar el rechazo que una parte importante de la sociedad española siente hacia la banda y hacia la política que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero viene manteniendo sobre este asunto.

Desde que gobierna Zapatero ETA no ha cambiado, sigue teniendo los mismos objetivos -la independencia y la sumisión de Navarra- y sigue dispuesta tanto a matar como a negociar para alcanzarlos. El Gobierno de España, en cambio, sí ha modificado sus posturas, ya que Zapatero, desde que alcanzó La Moncloa, renunció a la política que él mismo sostuvo desde la oposición en perfecto acuerdo con el Gobierno de José María Aznar.

De un modo muy convincente ha explicado este cambio la eurodiputada vasca del PSOE Rosa Díez según la cual la resolución del Congreso de los Diputados de mayo de 2005, promovida por Zapatero y reiteradamente mencionada por el Gobierno desde el atentado terrorista del día 30 de diciembre, «supuso un cambio de estrategia en la lucha contra el terrorismo». Hasta la llegada de Zapatero al poder, el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo trataba de conseguir la derrota de ETA por todos los medios legales, incluyendo la intervención de todas las organizaciones, empresas, partidos y movimientos que apoyasen el terrorismo. Según Díez Zapatero prefirió pactas con los «nacionalistas e IU para impulsar el final dialogado con la banda», y «todos esos gestos han sido percibidos por los terroristas como signos de debilidad».

ETA quiere lograr sus propósitos. Si puede hacerlo negociando sobre las formas lo hará, pero ya ha demostrado que no renuncia a matar. Por esa razón una gran parte de los españoles comparte el deseo de Rosa Díez, de que los dos grandes partidos españoles estén unidos en este asunto, el terrorismo sea derrotado y, como premisa, el mal llamado «proceso de paz» sea anulado, y no meramente «suspendido» como Zapatero declaró el último día del año 2006. No hay negociación posible con los terroristas, salvo sobre el modo de someterlos a las leyes vigentes.

Al no romper totalmente las negociaciones con ETA Zapatero ha hecho algo mucho peor que alejarse del PP y de las víctimas del terrorismo: el presidente del Gobierno está creando un foso cada vez más ancho entre La Moncloa y la gente normal, los españoles que quieren paz y prosperidad y que no entienden de qué se puede negociar con personas capaces de dar lugar a las escenas como las del sábado día 30 en el aeropuerto de Barajas.

Por Pascual Tamburri Bariain, 1 de enero de 2007.
Publicado en El Semanal Digital.