Zapatero protegerá a Jarrai, Haika y Segi (y Rajoy dudará qué hacer)

Por Pascual Tamburri Bariain, 21 de enero de 2007.
Publicado en El Semanal Digital.

Los grupos pro-etarras son también organizaciones terroristas. Tras tres décadas de régimen constitucional, el Poder Judicial español ha llegado a la misma conclusión que el resto de países de nuestro entorno: los movimientos con una dimensión terrorista y una estructura totalitaria no pueden ser parcialmente legales. Cada una de las partes comparte la meta común del movimiento y asume los medios empleados; sólo la amputación completa del tumor puede garantizar la curación del cuerpo social y, en este caso, la plena vivencia de las libertades democráticas en España.

Podríamos recrearnos en recriminaciones, porque el caso lo merecería. Tengo en mente algunos políticos de ayer y de hoy, no todos de izquierdas ni aun de centro, culpables en el pasado de criminales distinciones entre los verdugos y de sospechosos desapegos hacia las víctimas. Pero por amor de patria les voy a ahorrar los nombres y las citas, ya que ahora todos acatan la decisión del Tribunal Supremo. Sin embargo, les voy a dar una mala noticia: ETA sobrevivirá a la sentencia, seguirá teniendo una rama política y ésta tendrá un peso notable en la juventud vasca y navarra. Zapatero, claro es, será responsable en parte, pero no culpable del todo.

Zapatero no quiere presionar a ETA y Batasuna. Elsemanaldigital.com lo ha explicado desde el viernes de manera que me exime de repetir aquí los detalles. El presidente quiere negociar con ETA y llegar a un final dialogado; teme que ETA se eche al monte si jueces y policías empiezan a actuar por su cuenta, y desde el Gobierno hará lo posible para que la sangre no llegue al río; a partir de ahora cualquiera que milite en nombre de estas organizaciones podrá ser condenado como terrorista: vamos a ver cómo se las arregla Rubalcaba para que no sea así. Ya lo han hecho con Batasuna, que es ETA y sin embargo convoca ruedas de prensa y se reúne con el PSOE y el PNV; lo harán ahora con sus chicos, perdón txikos.

Zapatero no entiende el problema juvenil vasco y navarro. Jarrai o como lo llamen ahora es un grupo juvenil dentro de un movimiento totalitario; da respuestas a cada una de las necesidades de la vida social de un joven, ofrece un estilo de vida, una causa que moviliza, riesgo, ocio, carácter, música. Todo. Jarrai es terrorista, pero la mera represión no puede llenar el hueco de una organización así. Claro, si uno analiza Jarrai pensando que es como Juventudes Socialistas -un grupo de jóvenes pijos vagamente adoctrinados, unidos para la consecución de puestos en las listas y de cargos bien pagados- jamás podrá entender la importancia de esta dimensión juvenil. Jarrai podrá gustar o no gustar, pero a los jóvenes que se movilizan en sus filas -o contra sus filas, hipóteticamente- no se les puede ofrecer como alternativa el nihilismo individualista. Es poco atractivo: así que Jarrai, ilegal, seguirá funcionando hasta que se complete la buena noticia de la ilegalización con una verdadera respuesta.

Zapatero no puede hacer mucho más de lo que hace. ¿Represión? Para un movimiento totalitario y juvenil ya estructurado un poco de represión -limitada, porque esto es una democracia- es hasta estimulante; salvo para las mesnadas de trepas la rebeldía -la de verdad, no la de D&G- es atractiva a ciertas edades y en ciertos casos. Zapatero no quiere acabar de verdad con este brazo de Batasuna; tampoco entiende muy bien cómo funciona; pero aunque comprendiese y quisiese tiene una serie de ataduras que le impiden dar una respuesta de verdad efectiva.

Ah, ¿y Rajoy? La oposición sí se ha alegrado de la sentencia, porque sí quiere acabar con Batasuna, con ETA y con Jarrai; en la oposición hay algunas voces aisladas que sí entienden -porque lo ven cada día en la calle- de qué estamos hablando. Es evidente que «la simple acción policial es insuficiente para acabar con el terrorismo, si no se acompaña de medidas eficaces para erradicar todo el aparato de apoyo con el que cuenta», como se ha dicho en este periódico. Ahora hay que atreverse a pensar cómo recuperar para España a estos hijos suyos seducidos por algo que, en sí mismo, puede ser seductor.

Por Pascual Tamburri Bariain, 21 de enero de 2007.
Publicado en El Semanal Digital.