De los «papeles del GAL» a los «papeles de ETA»

Por Pascual Tamburri Bariain, 7 de mayo de 2007.
Publicado en El Semanal Digital.

¿Quién no se acuerda de los famosos «papeles del GAL»? Aquel inmenso escándalo que fue el felipismo terminó con secuestros, terrorismo de Estado, torturas y sangre, además de corrupción y fondos reservados. Faltó pulso en el Poder Judicial, o sobraron enredos del siempre ambicioso Baltasar Garzón, para que supiésemos quién era el «señor X». Bueno, saberlo sí creíamos saberlo, pero no se publicaron los papeles. Quién sabe dónde estarán ahora.

Las miserias del CESID y los delitos del GAL, que ya han acabado, nunca fueron saneados debidamente porque los españoles no vieron qué decían y a quién comprometían aquellos papeles. ETA, en cambio, no va a terminar de la misma manera: sus papeles más comprometidos ya se conocen, y han estallado en las manos del Gobierno de Zapatero.

Un pistolero del «comando Donosti» de la banda terrorista, detenido en marzo de este año, tenía documentos de las negociaciones entre ETA, el Gobierno, el PSOE y el PNV. Arkaitz Agote tenía copias de tres documentos en euskera sobre «las negociaciones con el Gobierno, el PSOE y el PNV», sobre «fórmulas para posibilitar la participación de Batasuna en las próximas elecciones» y sobre futuras «líneas de actuación política». Esos papeles están hoy en la Audiencia Nacional, y el juez Ismael Moreno dispone de ellos para abrir un proceso con serias consecuencias políticas.

No es novedad que un grupo de etarras sea juzgado en Madrid por terrorismo. Sucede, afortunadamente, muy a menudo desde tiempos de Aznar. La verdadera novedad de este proceso está en los representantes del Gobierno y del socialismo vasco. En efecto, los «papeles de ETA» demuestran que sí hubo negociación política, y que el PSE-PSOE estaba dispuesto a mucho más de lo que hasta ahora se sospechaba.

Zapatero ha pasado tres años hablando de paz pero negando que se negociase. Hoy hay pruebas de que se negociaba, y de que se hablaba de concesiones políticas a ETA. Zapatero, a diferencia de González, no puede callar porque los papeles hablan por él, para vergüenza de todos los demócratas.

Por Antonio Martín Beaumont y Pascual Tamburri Bariain

Por Pascual Tamburri Bariain, 7 de mayo de 2007.
Publicado en El Semanal Digital.