El Toisón de Oro para Arnaldo Otegi

Por Pascual Tamburri Bariain, 8 de junio de 2007.
Publicado en El Semanal Digital.

Su Majestad el Rey ha concedido el Toisón al excelentísimo señor don Adolfo Suárez, primer duque de Suárez. Cuando se van a cumplir treinta años de las elecciones del 15 de junio de 1977, el ex presidente del Gobierno recibe la más alta condecoración dinástica española «por su coraje y su valentía que demostró durante el periodo de la Transición». El de Cebreros, incapacitado, nunca será consciente del honor que Don Juan Carlos le hace y Zapatero ha avalado, al incluirle en un selecto club fundado en 1429, con menos de mil doscientos miembros a lo largo de todos los tiempos y que hoy está formado sólo por otras quince personas, todas de sangre real menos él.

El Soberano Gran Maestre de la Orden es parco en concesiones -hay más collares disponibles- y es generoso sólo con sus más abnegados y silenciosos colaboradores. Sabino Fernández Campo no tiene un Toisón que sí ostentó el anterior marqués de Mondéjar, y varios de fidelísimos preceptores y colaboradores del Rey están envejeciendo tras arduos servicios, rodeados tal vez de flores, pero sin este reconocimiento alrededor del cuello. Zapatero, que como presidente del Gobierno ha instado y refrendado la concesión, también es espléndido, cuando quiere.

Qué duda cabe de que Suárez merece una recompensa desde las instituciones, ya que hizo lo que el Rey instaurado por Franco quiso: pilotar España hacia la democracia. Y qué duda cabe de que Iñaki De Juana, el etarra, y Arnaldo Otegi, el batasuno, tienen lo que merecen: cárcel por colaborar con el terrorismo. Los buenos recompensados, los malvados castigados. ¿Qué bonito, verdad?

Sin embargo, las cosas no son siempre tan bonitas. Si los tratos con ETA hubiesen tenido ya éxito, si la banda no hubiese anunciado más atentados, Otegi y De Juana hoy podrían estar en la calle. Así que no es cuestión de justicia estricta, sino de conveniencia zapateril. Los planes de estudio vigentes no me dejan lugar para explicar qué es el Toisón de Oro, o qué fue en la monarquía católica, pero cuando me hagan explicar qué es un Estado de Derecho tendré que señalar esta contradicción. Otegi, hoy entre rejas, podría haber sido condecorado si las cosas hubiesen venido dadas de otro modo; y nada impide que reciba los más altos honores en el futuro. No estamos en manos justicieras, y del mismo modo que los alumnos ignoran qué pinta el Vellocino de Oro junto a la cruz de Borgoña, al yugo y a las flechas en el escudo de Don Juan Carlos, ignorarán también qué quiere decir que la Ley es igual para todos siempre.

SEIS SIGLOS DE HONOR

El Toisón de Oro es el último resto de la herencia borgoñona en nuestra monarquía. Fue el más alto honor para los más esforzados y nobles caballeros. Hoy, los asesinos salen y entran de prisión según convenga a los políticos.

Por Pascual Tamburri Bariain, 8 de junio de 2007.
Publicado en El Semanal Digital.