La esperanza viene de la Audiencia Nacional

Por Pascual Tamburri Bariain, 17 de diciembre de 2007.
Publicado en El Semanal Digital.

El Sumario 18/98, si sólo fuese conocido por su número, podría ser una más de las tantas causas que se ven cada día ante los tribunales españoles. Pero el 18/98 es un sumario especial, porque ha significado que decenas de colaboradores del terrorismo de ETA, impunes e intocables durante décadas, hayan sido juzgados y en breve se vaya a dictar sentencia sobre sus actividades en el seno de la banda.

Lo de menos, llegados a este punto, es la cuantía de las penas que la Audiencia Nacional vaya a señalar. Muchas personas, unidas en empresas y asociaciones o no, han colaborado con ETA, han sido ETA aunque no hayan empuñado físicamente las armas. No han matado directamente pero han hecho posible que otros asesinen, y han colaborado con dinero, con extorsión, con información, con agitación y con insidias en los crímenes de ETA. No sólo quien coloca una bomba o dispara un subfusil es un terrorista: pero ha hecho falta llegar al sumario 18/98, y que éste haya recorrido su largo camino, para que este principio quede asegurado en España.

El entorno etarra ha recibido un duro golpe en las últimas semanas con la detención de algunos de los encausados en este sumario, para evitar su huida tras una sentencia más que probablemente condenatoria. Y es que los ciudadanos españoles tiene muy claro desde hace mucho tiempo algo que los jueces asumen ahora y que los políticos no deberían poner en duda nunca: que el lugar de los terroristas de ETA es sólo y exclusivamente la cárcel hasta que purguen todos sus crímenes y renuncien al terror.

No se trata, como la propaganda batasuna trata de hacer creer, de un delito de opinión. Egin, Egin Irratia, Ardi beltza y Egunkaria no fueron cerrados por defender ideas nacionalistas, sino por violar las normas del Código Penal o por hacer posible que otros las violasen, y lo mismo cabe decir de los periodistas y líderes sociales y juveniles encausados. ETA debe acabar y éste es el camino para conseguirlo.

Por Antonio Martín Beaumont y Pascual Tamburri Bariain

Por Pascual Tamburri Bariain, 17 de diciembre de 2007.
Publicado en El Semanal Digital.