Zapatero se tropieza en el aborto

Por Pascual Tamburri Bariain, 18 de diciembre de 2007.
Publicado en El Semanal Digital.

Las detenciones de médicos abortistas y los registros en sus clínicas se han convertido en un espectáculo casi cotidiano es las últimas semanas. Habrá quien piense en una casualidad, pero pocas casualidades suelen darse en democracia dos meses antes de unas elecciones generales. Con este asunto José Luis Rodríguez Zapatero está intentando jugar su partida más complicada, aunque puede salirle muy mal. Eso sin contar con lo más importante: que de por medio está la vida de seres humanos.

El encarcelamiento del doctor Morín, millonario gestor de una serie de clínicas abortistas, está siendo presentado por sectores de la izquierda como un límite al «derecho» al aborto. En realidad, no se trata más que de la aplicación de la Ley vigente desde 1985, querida por Felipe González, cuyo incumplimiento doloso había convertido a España en un país de aborto casi libre. Lo lleva denunciando años Josep Miró i Ardevols, desde E-cristians, y finalmente la fiscalía se ha rendido a la evidencia: la Ley no se estaba cumpliendo.

Cuando el PSOE propuso esta Ley, Alianza Popular planteó un recurso previo de inconstitucionalidad. El Tribunal Constitucional sacó adelante la Ley, con muchas salvedades. Esa norma, con la interpretación que le dieron los magistrados, es la que tenemos en vigor. El aborto es en España un delito que no se pena en sólo tres casos concretos, en los que el bien jurídico de la vida choca con el bien jurídico de la salud o la dignidad de la madre. Morín ha ido a la cárcel por hacerse rico violando la Ley según la Policía, el fiscal y muchas evidencias.

Zapatero ha respondido a la situación anunciando una Ley de plazos para su programa, que haga legal el aborto dentro de las primeras 12 o 14 semanas de gestación. Ya lo hizo Joaquín Almunia antes de las elecciones de 2000, que no le fueron muy bien.

Curioso que el tema se plantee siempre ante las urnas. Y es que es vieja doctrina en la sede de Ferraz que hay que sacar de sus casas a los votantes radicales, que dudan entre la abstención o el PSOE. Por eso el PSOE se está alejando del centro. Centro que supone por de pronto el cumplimiento estricto de la Ley, materia en la que el PP de Mariano Rajoy se ha encontrado totalmente de acuerdo con CiU y con la mayor parte del nacionalismo vasco. Así que quizás la jugada de Zapatero no sea tan feliz para él.

Por Antonio Martín Beaumont y Pascual Tamburri Bariain

Por Pascual Tamburri Bariain, 18 de diciembre de 2007.
Publicado en El Semanal Digital.