Zapatero contra la Red

Por Pascual Tamburri Bariain, 21 de diciembre de 2007.
Publicado en El Semanal Digital.

Cuando Zapatero era un diputado más de la bancada de Felipe González, Internet era un secreto militar, un invento remoto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos del que pocos habían oído hablar. Al Gore presume ante quien quiera oírle de que fue él quien lo «civilizó», pero creo que las cosas son más sencillas: la Red nació, creció y por sí misma se impuso, cambiando las reglas del juego en nuestra cultura. Al menos en lo que se refiere a la comunicación humana.

Internet ha cambiado casi todo, y hoy la realidad es digital en una proporción creciente. La manera de transmitir, conservar y crear la cultura no tiene nada que ver con lo que era normal hace unas décadas, y la sociedad española lo ha comprendido perfectamente. Algunos burócratas privilegiados no tanto, y Zapatero ha arrastrado detrás de ellos a un gran partido moderno y democrático como es el PSOE.

El canon digital ha sacado los colores a la parte más moderna y joven de la izquierda española. Cobrar un tributo casi feudal en beneficio de unos pocos artistas, de los que han dado la cara precisamente los que menos deberían hablar, ha sido una jugada torpe a corto plazo de un Zapatero acuciado por las prisas electorales. Algo peor que un error: una incoherencia.

Uno no puede llenarse la boca de modernidad y progreso y después poner límites a las partes más modernas y ágiles de la cultura española para compensar la ineficacia y el déficit propios de la que llaman «industria» cultural. Llamar piratas y delincuentes a todos los millones de internautas, de usuarios de móviles, de ordenadores y de MP3 y MP4 es algo que dará al PSOE el apoyo coyuntural de los «titiriteros», que por otra parte ya tuvo en 2004, pero le ha ganado muchas y muy sólidas antipatías. ¿Habrán acertado?

Si tener a la familia Bardem y a Ramoncín en algún mítin con ZP va a tener como contrapartida dejar al PP la defensa de la España digital no le arriendo la ganancia al PSOE. Y además, seamos serios: si se trataba de promover la «sociedad de la información», no es lógico aumentar los impuestos sobre sus medios, creando además un nuevo tributo y regalando su beneficio millonario a quien no es capaz de ganarlo en el libre mercado. Porque al fin y al cabo el dato que nos falta, y que explicaría muchas cosas, es cuántas descargas ilegales hay de los grandes éxitos de Teddy Bautista.

Por Antonio Martín Beaumont y Pascual Tamburri Bariain

Por Pascual Tamburri Bariain, 21 de diciembre de 2007.
Publicado en El Semanal Digital.