Guerra electoral: Solbes enfrenta a ZP con Navarra, y el PNV a lo suyo

Por Pascual Tamburri, 22 de febrero de 2008.

Este jueves UPN ha empezado su campaña electoral con mucha claridad. Miguel Sanz ya marcó el anterior domingo los objetivos para estas elecciones, y las listas de Santiago Cervera y José Ignacio Palacios tienen metas perfectamente definidas para el 9 de marzo: no menos votos que en mayo de 2007 (lo que en sí mismo es bastante modesto, porque Jaime Ignacio Del Burgo y José María Aznar consiguieron más en 2000) y, a ser posible, tres diputados. Eso sí, un objetivo implícito es que el PSOE no se hunda, porque se prefiere como oposición a los de Zapatero que a los de Zabaleta.

No parece que se vayan a dejar, porque la campaña ha empezado a cañonazos, más guerra que propaganda. Sanz ha denunciado que el currículo de educación básica del País Vasco, desarrollado en el decreto 175/2007 es “ilegal e inconstitucional” porque habla de Euskal Herria como una entidad compuesta por las tres provincias vascas, Navarra y el país vascofrancés. ¿Sorpresas? Ninguna: lo sorprendente sería que el PNV dejase de hacer lo que su ideología impone. Otra cosa es que nosotros, que estamos convencidos de la falsedad de sus fundamentos y de la perversidad de sus consecuencias (véanse Kosovo y Bosnia, mal que pese al séquito intelectual de Rigoberta Menchú), sigamos teniendo que combatir cada una de esas maniobras.

Campaña o no campaña, Sanz debe –debe, insisto: es su obligación como presidente de la Diputación y su compromiso con los ciudadanos- impedir este tipo de intromisión. Una cosa es que cualquiera pueda opinar y desear lo que quiera sobre el pasado y el futuro de Navarra, sea alavés, suletino, bardenero, sardo o quechua, y otra que las instituciones del Estado español, financiadas con dinero público, puedan lanzar este tipo de ataques. Pero vayamos más allá: no sólo es lo que ahora hace y dice la región vecina, sino lo que dentro de nuestra misma Comunidad, con dinero de nuestra Hacienda y personal de nuestra Administración, se hace y dice en el mismo o parecido sentido. Combátase al enemigo de fuera, pero, por lo menos, déjese de financiar también al de dentro. Nafarroa Bai, mientras tanto, mira las encuestas y se sonríe.

Guerra económica y jurídica con el “aliado” Zapatero

El PSOE no está contento, en cambio. El portavoz Roberto Jiménez ha respaldado a Sanz frente a los abertzales de Maiorga Ramírez, diciendo que “no es una cuestión de derechas o de izquierdas”. Al fin y al cabo Sanz es presidente porque el PSOE (en Madrid, al menos) así lo quiso, y hay una especie de alianza, que es más que un consenso. Pero ahora hay elecciones, y UPN y PSOE compiten por los votos de la gente. ¿Cómo puede evitar el PSN que NaBai le rebase, arrebatándole un diputado y un senador?

La respuesta parece ser sencilla: guerra a UPN. Así que tenemos la situación curiosa de una UPN a la bayoneta contra los abertzales, a éstos contra el PSN y al PSN contra UPN. Pero sólo a veces, porque en lo que se refiere al Gobierno de Navarra hay buen rollo, así que es más bien una guerra con hipo. Al final, quienes la vamos a pagar somos los navarros.

El Gobierno de Zapatero ha recurrido ante el Tribunal Constitucional la Ley Foral de Patrimonio, que establece que los inmuebles y cuentas bancarias legalmente abandonados pasan a formar parte del patrimonio fiscal navarro. Es un caso complejo de conflicto entre la legislación fiscal y la civil de Navarra y del Estado, con la Ley de Patrimonio de las Administraciones Públicas (de Aznar) por medio. Al final es Solbes (en nombre de la Hacienda del Estado) quien sirve de ariete electoral, ma non troppo, a ZP en Navarra contra Uxue Barkos. Esto promete ser divertido, porque –se lo aseguro- la zozobra socialista sólo es equiparable al enfado abertzale.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 22 de febrero de 2008, sección “Ruta Norte”.
http://www.elsemanaldigital.com/blog/guerra-electoral-solbes-enfrenta-navarra–79876.html