Síntomas de masoquismo: Izquierda Unida es la fuerza más satisfecha

Por Pascual Tamburri, 26 de febrero de 2008.

Pamplona disfrutó este fin de semana de un mitin de Gaspar Llamazares. Mitin poco concurrido, pero siempre divertido como lo son todas las cosas minoritarias y enloquecidas mientras no tienen ninguna opción de triunfar. Indudablemente la opinión de cubanos y coreanos del Norte, que aún tienen que sufrir bajo regímenes sangrientos como los que añora Llamazares, no pueden tomárselo con la misma alegría. Pero es que en Navarra IU representa muy poco, en las elecciones forales de mayo de 2007 se hundió a la mitad y en las del 9-M no tiene ninguna opción de conseguir nada.

Para ser exactos, algunas cosas sí puede conseguir: puede retroceder aún más, o, si avanza, puede contribuir a una victoria aún más clara de Mariano Rajoy aquí. IU ha quedado atrapada en el cepo del voto útil de izquierdas, y se le escapan los votantes entre los dedos, unos hacia Juan Moscoso y otros hacia Uxue Barkos (los más, en mi opinión), así que la visita de Llamazares, con himno de Riego incluido, tiene un cierto tono de despedida. O debería tenerlo, si quisiesen llegar políticamente algo más que un fósil de algo que fue y ya no es.

(Hablando de fósiles: nunca la extrema izquierda apreció el himno de Riego, que fue en su momento una melodía burguesa, de los Azaña y los Martínez Barrio. Tampoco les gustó la bandera tricolor que, pese a partir de un error histórico, era española. Lo suyo siempre fue la bandera roja y la Internacional, que andan tan desaparecidas como las ikurriñas de NaBai, vivir para ver) .

Lo bueno del caso es que IU, con su 3% de votos, está contenta de haberse conocido a sí misma. ¿Por su peso? Obviamente no. ¿Por su evolución? Manifiestamente tampoco. ¿Por su influencia? Será porque le dejan, porque, la verdad, dos parlamentarios forales en una Comunidad con medio centenar y con los dos grandes partidos en plena cópula, por sí mismos no pintan nada.

Pintan lo que los complejos de los demás les dejan. Los de IU están contentos de haberse conocido a sí mismos, y en primera fila de su acto estaba el senador autonómico Francisco Javier Tuñón. Y ahí empieza a tener sentido el aparente masoquismo: les gusta ser poco votados y nada apreciados, porque, enredando, un filocomunista de éstos fue elegido representante de todos los navarros en Madrid ¡con el apoyo de UPN!

La candidata Isabel Arboniés habló de monopartidismo, como crítica al consorcio parlamentario UPN-PSN, pero deberían salirle los colores al decir esas cosas: con la elección de Tuñón IU ya ha cobrado bastante más que su libra de carne en esta chacinería navarra. Están satisfechos, y aunque no deberían tener razones alguna, como se ve, hay. El tiempo dirá si el consociativismo tiene todos los riesgos que IU anuncia y sugiere; yo, de momento, pienso que el senador Laguna nos representaba mucho mejor, y que Tuñón, al menos a mí, me da mucha menos confianza.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 26 de febrero de 2008, sección “Ruta Norte”.
http://www.elsemanaldigital.com/blog/sintomas-masoquismo-izquierda-unida-fuerza-satisfecha-80026.html