Palacios y Salvador: los dos triunfadores de una campaña accidentada

Por Pascual Tamburri, 6 de marzo de 2008.

Se habrán fijado ustedes en lo previsible que es la prensa: cuando hay un acto, o un debate, salvo raras excepciones la crónica del evento parece escrita antes de que termine, o por lo menos las opiniones de los analistas están ya perfiladas. Es lo que tienen las democracias maduras –maduras en años, al menos, no hurguemos mucho en esa herida-, ya que el guión ya está escrito y no hay ni sobresaltos ni enormes sorpresas. Nos quedan sólo, para los pies de foto al menos, los sustos y los matices. Que no es poco.

En cuanto a sustos y accidentes, en Navarra, recordaremos de esta campaña electoral el ictus del senador Carlos Chivite. Será la foto y el nombre propio de 2008, en una campaña que tampoco apasionará a los historiadores de un futuro cercano, a diferencia probablemente de la de 2007. Chivite ha hecho que muchas personas que están en la vida pública reflexionen sobre sí mismas, sobre sus agendas, sobre sus horizontes vitales, y no es poca cosa, independientemente de que Nafarroa Bai logre o no su anunciado objetivo de desplazar al PSOE de la segunda posición y, por tanto, del Senado.

Al otro lado del espejo, y sin tristeza, los nombres propios son otros. Por supuesto que UPN va a tener muchos electos este domingo, cinco o quizás hasta seis personas que irán –obviamente, ¡cómo no!- a unirse a los diputados y senadores del Partido Popular. Pero entre todos los candidatos hay dos que merecen una mención de honor, y no sólo porque el pasado sábado diesen juntos su mitin en Olite.

José Ignacio Palacios ya lo ha sido casi todo en la política navarra, y tiene edad como para no renunciar aún a nada de lo que le queda por ser. Sobre todo, ha sido un hombre poco habitual, distinguido por cumplir su palabra y por su lealtad. Nombrado y cesado por el presidente del Gobierno según coyunturas de cabotaje, es el nombre propio más notable de la candidatura de UPN y PP al Senado. Ustedes opinen y actúen a su gusto, pero el mío es este: yo marcaré el domingo esa casilla en la papeleta del Senado, y también la de José Cruz Pérez Lapazarán.

Más joven, diferente, pero no distinto en firmeza, convicciones y principios, Carlos Salvador irá al Congreso de los Diputados con Santiago Cervera. Es seguramente la mejor y más honesta joven promesa de UPN, y su éxito en todos los ambientes se basa en algo tan poco habitual como lo de Palacios: es él mismo, ni finge, ni miente, ni adula, ni renuncia, y además ha demostrado que su vocación política no es su único medio de vida, un dato lamentablemente distintivo. Es, en sí mismo, una razón para meter la papeleta blanca de UPN en el sobre correspondiente.

Y no es poco, en los tiempos que corren y con la inflación que todo lo devalúa.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 6 de marzo de 2008, sección «Ruta Norte».
http://www.elsemanaldigital.com/blog/palacios-salvador-triunfadores-campana-accidentada-80475.html