La SER de Anido contra la libertad de expresión: y vamos perdiendo

Por Pascual Tamburri, 18 de abril de 2008.

Mi amigo y joven maestro Luis Miguez ha explicado que el PP necesita reflexión interna, no personalismos. Es evidente que una derrota electoral, por dulce que sea, debe llevar a la reflexión. Antes de hacer cambios hay que meditar y valorar, a partir de los principios, la articulación de estos en ideas, su definición en programas, su comunicación moderna y abierta a la sociedad y, por último, las personas que deben servir al proyecto. Ahora bien, la reflexión serena y fructífera requiere un ambiente que no se da en la España de 2008.

El ambiente actual, el de la corrección política imperante que acosa a los hombres y mujeres del PP, incluye una rápida mengua de la libertad de expresión. En los medios de comunicación y en la vida publica hay un número creciente de asuntos que no se pueden tratar y de opiniones que no se pueden expresar. El riesgo es la excomunión laica, como la dictada por el Torquemada zapateril, Daniel Anido, contra «ilustres burgos, ansones, losantos, pejotas, usias y alguna que otra schlichting». El director de la Cadena SER cree que no todas las opiniones son merecedoras de la libertad: como dijo hace dos décadas Jean François Revel, «así terminan las democracias» .

Lo de menos es si uno está de acuerdo con los nombramientos de Zapatero o no, y por qué. Lo grave es qué clima de represión y autorepresión se establece cuando la primera radio de España, oficiosa y todopoderosa, sentencia que quien no comparte su punto de vista está entre los «pajilleros, reprimidos, grasientos, puteros, siniestros, cobardes y acomplejados». Y lo que sigue es de pura lógica: si uno admite la superioridad moral de la izquierda querrá evitar que Anido y compañía lo añadan a la lista de los réprobos, y hará todos los esfuerzos imaginables para no hacer, decir y ni siquiera pensar nada que se salga de lo correcto. Anido ha definido una nueva confesionalidad del Estado, con sus dogmas inviolables y su castigo para los disidentes: el aislamiento.

Con todo esto muere la libertad de expresión. Nuestros viejos liberales, los que lo eran de verdad cuando el liberalismo era algo moderno, pujante y necesario frente a la ranciedumbre –hace siglo y medio- se batieron por las libertades de conciencia y de imprenta, por el derecho de todos a pensar y a expresarse aunque su pensamiento no fuese precisamente liberal, o no gustase a los poderosos. Aquella libertad, si nos dejamos llevar por el «espíritu Anido«, será cosa del pasado.

El más perjudicado por un clima semejante es el PP. Si su adversario político, ideológico, cultural y mediático tiene en sus manos la posibilidad de limitar el debate en la derecha mediante sus excomuniones, ¿dónde irán el PP o UPN? Si un grito de la SER causa en la derecha pensante el mismo efecto terrorífico que un profesor furibundo entrando en tercero de la ESO, ¿no es lo mismo dejar en manos de la SER o del propio PSOE la definición programática, ideológica y cultural del PP?

La libertad de expresión es un bien para todos, pero es una necesidad vital para la oposición democrática. Libertad no sólo legal y material de reflexionar, debatir, disentir y encontrarse unidos en la diferencia o diferentes en la unión: libertad ante todo de tratar temas aunque no gusten a los actuales poderosos, de hacerlo de manera atrevida y transgresora y de buscar la mejor manera de llegar con todo eso al pueblo. No defender en este momento la libertad de expresión –incluyendo la de opiniones incómodas para la corrección política, como las que molestan al pobre Anido– es tanto como aceptar el Ministerio de la Oposición. Peor aún: supondrá gobernar con las ideas de la izquierda en el momento en el que se acceda al poder. Y está claro que no se puede dejar al adversario elegir si uno mismo ha de encarnar sólo un centro reformista y liberal, con los resultados que se ven, o además una derecha social, que si hubiese algo más de libertad de expresión cabría defender como en otros lugares se hace.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 18 de abril de 2008, sección «Ruta Norte».
http://www.elsemanaldigital.com/blog/anido-contra-libertad-expresion-vamos-perdiendo-82068.html