Los que no se atreven a objetar y los que no tienen conciencia

Por Pascual Tamburri, 23 de abril de 2008.

Informan nuestros amigos de HazteOir de que el Gobierno de La Rioja, del PP, cree que la objeción de conciencia «no está reconocida en nuestro Estado de Derecho o en Derecho alguno, pues significaría la negación misma de la idea del Estado«. No es imaginación, porque así lo dice un informe emitido por la Consejería de Educación de la Rioja. Aquel Gobierno del PP no admite objeciones contra la Educación para la Ciudadanía (EpC) socialista. En esto, como en otras cosas, Navarra fue la primera.

El cardenal Rouco Varela y las más altas autoridades eclesiásticas se han mostrado a favor de la objeción de conciencia de los padres contra la asignatura zapaterista. Frente a ellos, negando ese derecho, dos tipos de adversarios: quienes rechazan la objeción por comodidad y por llevarse bien con el régimen de Zapatero (el caso que nos ocupa) y quienes apoyan esta medida de adoctrinamiento progre y rechazan todo tipo de objeción, aunque la apoyarían si se rechazase otra orden del Estado, como rechazaron el servicio militar. Menuda coalición.

Sinceramente, yo creo que la objeción de conciencia es en sí misma un peligro para la soberanía del Estado, ya que no cabe dejar al arbitrio de cada ciudadano elegir si cumple o no las órdenes de una autoridad legítima. Ahora bien, si la autoridad no es legítima o si sus órdenes no lo son –y para determinar eso tienen los católicos a la Iglesia-, cabe pensar en una objeción. Pero los argumentos que emplearon para desertar del servicio militar ¿no valen para desertar de la educación sexual de ZP?

Recordemos lo que el Tribunal Constitucional ha dejado dicho gracias a la cobardía de los progres de hace dos décadas: «puesto que la libertad de conciencia es una concreción de la libertad ideológica, que nuestra Constitución reconoce en el art. 16, puede afirmarse que la objeción de conciencia es un derecho reconocido explícita e implícitamente en el ordenamiento constitucional español». Y «la objeción de conciencia forma parte del contenido del derecho fundamental a la libertad ideológica y religiosa reconocido en el art. 16.1 de la Constitución y, como ha indicado este Tribunal en diversas ocasiones, la Constitución es directamente aplicable, especialmente en materia de derechos fundamentales». Si valía antes debe valer ahora; y si no vale ahora, queridos niños, todos a la mili.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 23 de abril de 2008, sección «Ruta Norte».
http://www.elsemanaldigital.com/blog/atreven-objetar-tienen-82264.html