¿Racismo y xenofobia? Un problema grave para De la Vega y Corbacho

Por Pascual Tamburri, 19 de mayo de 2008.

Dicen que los del PP se han vuelto todos locos. Es posible, pero en materia exterior el PSOE tampoco demuestra demasiada sensatez. ¿Locura? Yo no diría tanto pero la verdad es que suena a demencia enfrentarse con uno de los mayores socios de la Unión Europea, precisamente cuando estamos dejando de ser país receptor de ayudas y cuando lo que necesitamos son amigos que defiendan nuestros intereses. Desde luego Miguel Ángel Moratinos no va a tener mucho que agradecer a algunos de sus colegas.

En efecto, el nuevo Gobierno italiano se ha lanzado a combatir contra la delincuencia, empezando por los delitos cometidos en masa por inmigrantes, a menudo ilegales. ¿Se le puede reprochar? Quizás se pueda tener otra opinión pero sin olvidar un hecho democráticamente inapelable: Silvio Berlusconi tiene la mayoría parlamentaria más amplia de los últimos setenta años y el 75% de la opinión –incluyendo muchos votantes de la izquierda- quiere que efectivamente se detenga y expulse a los delincuentes.

Por eso es bastante necio por parte de María Teresa Fernández de la Vega hablar de racismo y xenofobia ¡refiriéndose a los actos legales y legítimos de un Gobierno amigo y aliado en cumplimiento de su programa electoral! Quedan ya para la historia del disparate las palabras del ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, sobre los presuntos planes de Berlusconi para «criminalizar al diferente». Glorioso.

Efectivamente, Italia está aplicando sus leyes, y se está atendiendo la preocupación de los ciudadanos. Se van a crear unos centros de repatriación y expulsión en ciertas instalaciones militares, y el ministro de Defensa Ignazio La Russa ha ofrecido la colaboración de las Fuerzas Armadas en la emergencia. Los gobernadores civiles de Milán y de Roma tienen ahora poderes extraordinarios para suprimir los campamentos de inmigrantes clandestinos, en mayor parte más alarmante para la opinión pública gitanos de Europa Central. ¿Les parece mal? No importa, porque al pueblo italiano le parece bien.

El problema no es de racismo y xenofobia, que no existen en este caso, sino de escaso talante democrático del PSOE. ¿Pretenden que sus políticas, mucho más polémicas, radicales y minoritarias, sean respetadas en el resto de Europa? Deben empezar por no decir tonterías. Si no, tendrán problemas, dejarán de tener amigos y, me temo, lo sufriremos todos. Por cierto, ¿alguien se ha molestado en preguntar a los españoles de la calle qué les parece la actitud de Italia?

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 19 de mayo de 2008, sección «Ruta Norte».
http://www.elsemanaldigital.com/blog/racismo-xenofobia-problema-grave-para-vega-corbacho-83245.html