¿Quieres que te eduque Mercedes Cabrera o Esperanza Aguirre?

Por Pascual Tamburri, 21 de mayo de 2008.

José Antonio Ullate Fabo ha planteado, doctrinalmente y también con los hechos, un desafío a todo el sistema educativo oficial. Ha afirmado el derecho de los padres a educar a sus hijos, un derecho inalienable que incluye, si los padres quieren y pueden asumirla, la posibilidad de Homeshooling. ¿Qué es esto, de lo que tanto se habla no siempre con acierto?

La teoría es tan sencilla como la práctica: si el deber y derecho natural (por este orden) de los padres es educar a sus hijos, nada puede evitar que efectivamente lo hagan. La obligación del Estado de velar por la enseñanza y de proporcionar una enseñanza no incluye toda la educación (porque la enseñanza académica reglada es sólo una parte de la misma) y no anula el derecho de los mismos padres a desarrollar ellos mismos incluso esa formación académica.

¿Los límites prácticos? Deben ser explorados. En último extremo la obligación de las autoridades en materia de enseñanza es subsidiaria al derecho de las familias, y si éstas, oportunamente controlado el desarrollo de unos objetivos mínimos comunes, se demuestran capaces de suplir a la escuela, ¿se les puede negar que lo hagan?

Evidentemente muy pocas familias están ahora en condiciones de dar ahora en los hogares la parte académica de la educación; pero la libertad de enseñanza nace de este derecho natural, y si un número creciente de padres quiere y puede cumplir por sí mismo con ese deber es difícil negárselo, a menos que se les niegue el derecho más básico. A nadie se le puede reprochar que, pudiendo, quiera evitar que Mercedes Cabrera eduque a su hijo.

Ullate desarrolla este jueves por la tarde sus ideas al respecto en un seminario de la Fundación Leyre. Desde luego la materia concreta es apasionante pero además constituye un ejemplo de la nueva síntesis que debe hacer posible una nueva resistencia al zapaterismo: en torno a la subsidiariedad –concepto de tradición católica- hay un acuerdo de todas las grandes escuelas de pensamiento de la derecha y (en caso de existir) del centro. Liberales o populares, nacionales, cristianos, tradicionales o revolucionarios y hasta centristas pueden hoy compartir que la familia es sujeto de derechos y de deberes inalienables y superiores a los del poder institucional, dentro del respeto al orden social y a la paz pública. Y ahí nos encontraremos.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 21 de mayo de 2008, sección «Ruta Norte».
http://www.elsemanaldigital.com/blog/quieres-eduque-mercedes-cabrera-esperanza-aguirre-83333.html