Un catedrático anuncia una epidemia mortal en Navarra

Por Pascual Tamburri, 22 de junio de 2008.

Juan Antonio Sagardoy es no es catedrático de Medicina, sino de Derecho del Trabajo, pero ha diagnosticado una enfermedad mortal que puede acabar con Navarra como la hemos conocido. Es prudente y sabe cómo funciona esta pequeña sociedad («me da un poco de miedo hablar de esto porque con toda seguridad alguien me puede decir que estoy completamente equivocado dado que yo no vivo en Navarra»), pero el de Pitillas no se calla.

«Yo diría que Navarra vive hoy sumida en una autocomplacencia un poco cegadora. Tengo la impresión de que los navarros confían un poco alegremente en que su sanidad, su educación, su nivel social, el bienestar en fin de que disfrutan va a seguir siempre igual, sin pensar demasiado en los costes que eso tiene… Y a mí me da un poco de miedo esa complacencia porque igual un día no se alcanzan los medios necesarios para pagar todo eso y puede producirse una frustración general porque haya que trabajar más, involucrarse más, medir mejor las apetencias de bienestar…Esa confianza en que pase lo que pase no habrá problemas me inquieta». ¿Para qué añadir nada si ya está todo dicho? Una pena que Diario de Navarra no publique estas cosas libremente en la red, después de haber tenido el coraje de imprimirlas, sabiendo que no a todos gustarán.

Los navarros hoy vivimos bien. Colectivamente –mayoritariamente, masivamente- no recordamos que esto no ha sido siempre así, que el bienestar material y el prestigio exterior tienen unos cimientos que como todo lo humano no son eternos. Colectivamente estamos tan contentos de habernos conocido como Patxi Mangado y su Fundación Arquitectura y Sociedad, que preside Carlos Solchaga y que representa perfectamente esa peligrosa autocomplacencia.

¿Por qué peligrosa? Porque la riqueza, el bienestar, la seguridad, ese «estar a gusto» que es el elevado ideal que une a nuestras masas hoy, no son regalos del Cielo. Existen como fruto del trabajo de generaciones. La de Matías Sagardoy, por ejemplo, lejos de ser autocomplaciente, luchó por las buenas y por las malas para defender la Navarra foral y española; si ellos se hubiesen limitado a «estar a gusto» hoy Navarra no existiría como la conocemos. Y las generaciones siguientes trabajaron mucho y con obstinación en una tierra pobre de emigrantes hasta llegar donde hoy estamos. Pero ni todo está hoy bien, ni todo está garantizado, ni cerrar los ojos a los problemas –que no son sólo ni esencialmente económicos, ni se limitan por cierto al TAV- ayuda a evitarlos. Padecemos una epidemia de autocomplacencia, fomentada por la miopía de unos y el cálculo de otros. Menos mal que Sagardoy desde Madrid, como antes Javier de Lizarza, no cede a lo fácil. Aunque esté de moda ceder, e incluso tengamos la cara dura de proponerlo como modelo para los demás. Autocomplacencia, en una palabra.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 22 de junio de 2008, sección «Ruta Norte».
http://www.elsemanaldigital.com/blog/catedratico-anuncia-epidemia-mortal-navarra-84584.html