Aznar defiende en Roma, con Fini y Alemanno, un nuevo patriotismo

Por Pascual Tamburri, 17 de diciembre de 2008.

Dos semanas después de su encuentro en Madrid con Alberto Ruiz-Gallardón, el alcalde de Roma Gianni Alemanno recibe a José María Aznar, que presenta en italiano sus ideas más polémicas.

José María Aznar presenta este miércoles en Roma la traducción italiana de su libro más polémico, Cartas a un joven español. La derecha italiana, en el poder con mayoría absoluta junto al centro de Silvio Berlusconi y en pleno proceso de reorganización, lo recibe con los máximos honores. Sólo en la capital, Aznar presentará su libro dos veces, a mediodía de la mano del presidente de la Cámara de Diputados y fundador de Alianza Nacional, Gianfranco Fini, y por la tarde junto al alcalde de la Urbe y dirigente del mismo partido Gianni Alemanno.

Aznar (como el alcalde Gallardón, por lo demás) se encuentra a gusto junto a la derecha italiana y ésta lo recibe con los brazos abiertos. El ex presidente no ocultó durante sus dos legislaturas una cierta dificultad en la sintonía con Berlusconi, que sin embargo no se da con Fini y Alemanno. Ambos políticos estarán probablemente acompañados de las principales figuras políticas y culturales de la derecha italiana, incluyendo al presidente en funciones de AN y ministro de Defensa, Ignazio La Russa, a Fabio Torriero, director de La Destra delle Libertà, Andrea Ronchi, ministro de Políticas Europeas, el ex ministro Maurizio Gasparri, dirigente de AN y presidente del grupo parlamentario de centroderecha en el Senado y Francesco Aracri, coordinador regional del Lazio de AN.

Las razones de una sintonía que triunfará en Europa

Aznar encuentra en esta Italia un ambiente favorable a sus últimas reflexiones, porque éstas abundan en la línea de fondo de AN: asumido el liberalismo pero inmune a todo extremismo talibán en este sentido, el libro de Aznar –escrito a modo de carta a un joven, Santiago– recuerda la importancia de las raíces, de la pertenencia, de la identidad, del orden, de la justicia y de la patria. Una cosa es aceptar la importancia histórica del liberalismo y de sus conquistas, cosa que tanto Aznar como AN hicieron ya. Otra bien distinta es afirmar que la derecha es sólo liberal o radicalmente liberal, cosa que AN jamás podrá hacer y que Aznar, con su explicación sencilla y accesible, rechaza implícitamente.

Si “la libertad sólo es posible gracias a la tradición”, si “una sociedad, como un ser humano, es verdaderamente libre cuando sabe quién es y de dónde viene”, si la historia de la nación es algo de lo que sentirse orgullosos y si esa historia “no se reduce al pasado, sino que está vive y presente en la cultura española” porque es “nexo entre el presente y el pasado, pues en ella se deposita la historia de nuestros padres, y gracias a ella se comunica a nuestros hijos” … si es verdad todo eso que Aznar afirma, cree y explica, y ve ahora traducido al italiano, estamos ante una derecha capaz de ser libre, fuerte, plural y nacional.

Aznar gobernó bien España durante ocho años. Pero durante esos mismos años, y más, concedió poca importancia a la batalla de las ideas, limitándose a dar por buenas las elaboraciones prefabricadas de sólo una de las familias doctrinales que confluyen en la derecha. AN no es liberal, ni el nuevo gran partido de la derecha unida en Italia será sólo liberal: todo el mundo entiende que sin pluralismo y sin patriotismo la derecha no gobierna, y si gobierna no tiene más rumbo que el de la supuesta prosperidad económica, materialista y, como se ve, de cortos vuelos.

Aznar no está inventando nada nuevo, pero está dando carta de naturaleza europea a un nuevo patriotismo, que desconfía de los predicadores “del ser humano en abstracto, de quienes dicen no tener patria, ni creer en ella”. La derecha, si ha de gobernar, no puede hacerlo con vergüenza de ser ella misma, ni de sus principios, ni de su historia. Ojalá Aznar hubiese elaborado tan claramente sus ideas cuando tenía además poder. Pero sea en hora buena su viaje a Roma, porque en un año de elecciones europeas esta derecha necesitará una vez más principios bañados en las aguas del Tíber.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 17 de diciembre de 2008, sección “Ruta Norte”.
http://www.elsemanaldigital.com/blog/aznar-defiende-roma-fini-alemanno-nuevo-patriotismo-90869.html