Ahora sí, han terminado la guerra más cruel y el siglo más sórdido

Por Pascual Tamburri, 3 de enero de 2009.

En 2008 han muerto algunos de los últimos supervivientes de la I Guerra Mundial. A cambio se ha empezado a liquidar la peor herencia del siglo XX. Es hora de una buena memoria histórica.

En 2008 han muerto Francesco Domenico Chiarello y Delfino Borroni, ambos de la quinta de 1898 y caballeros de Vittorio Veneto. Eran los dos últimos combatientes italianos de la Primera Guerra Mundial (la Cuarta Guerra de Independencia, en la lectura tradicional de su país). Ahora sólo quedan siete supervivientes vivos del conflicto: tres en el Reino Unido, dos en Canadá, uno en Australia y uno en Estados Unidos.

El ministro italiano de Defensa, Ignazio La Russa, ha rendido homenaje público a Borroni, el último bersagliere de Asiago y del Pasubio. Como conductor de tranvías en Milán, fue herido por un bombardeo aliado en la Segunda Guerra Mundial. Chiarello fue movilizado por el Ejército de nuevo en 1940, en el sexto Regimiento Bersaglieri «Bologna». Con ellos termina una época de la historia de Europa, pero ya que seguimos viviendo de sus consecuencias es necesario recordar cómo se suicidaron nuestros abuelos.

El «siglo breve» ha terminado

Lo de «nuestros» abuelos es para la mayor parte de los españoles una simple metáfora, ya que España decidió en 1914 compartir todas las desgracias de Europa sin intentar participar en la toma de decisiones. Pero para bien o para mal a mí personalmente no me tocan los miedos colectivos heredados de Antonio Cánovas: mi abuelo, una quinta mayor que Chiarello y Borroni, combatió en las mismas guerras que ellos. Hace pocos días hemos recordado los 50 años de su muerte. Con la paz de 1918 –falsa, injusta y miope paz- empezó en «siglo breve» que según Eric Hobsbawm iría de 1918 a 1989 y según Franco Cardini –con visión de historiador más amplia- incluso de 1945 a 1989, ya que las dos guerras mundiales son un único acto de suicidio colectivo de Europa.

Hace noventa años, día por día, los delegados de los vencedores se reunían en París. Por primera vez en la historia los europeos habían hecho intervenir a sus súbditos coloniales en sus disputas. Por primera vez se estaba excluyendo a los vencidos de la mesa de la paz, considerando al derrotado por el hecho de serlo un criminal. Por primera vez se aplicaban rígidos principios ideológicos por encima del sano realismo político que había hecho a Europa grande. Por primera vez en siglos se llamó enemigos a pueblos enteros, y no sólo a los ejércitos durante el tiempo estricto de la batalla. Hace noventa años, sobre los sacrificios de Chiarello y Borroni, y de otros millones que no tuvieron la suerte de sobrevivir, el utopismo fanático de Wilson y el revanchismo de Clemenceau, en nada mejores que el militarismo pangermanista, construyeron un siglo desgraciado para tres generaciones de europeos.

Hoy Chiarello y Borroni han muerto, pero por fortuna el siglo XX ha terminado. El XXI no está siendo ni más pacífico ni menos sangriento, pero estamos de nuevo en condiciones de reivindicar el valor de la generación de 1914 –en todos los países por igual- y de apreciar lo que sus gobernantes perdieron miserablemente en la mesa de la paz. Nada volverá a ser como pudo ser en 1918, pero podremos evitar los errores del pasado precisamente porque ya sabemos que la perfección no es humana.

La «guerra para acabar con la guerra» del demente Wilson ha sembrado un siglo de guerras en el mundo que aún no han terminado, como suele pasar con todos los pacifismos milenaristas. Ahora, sin embargo, un ministro de Defensa rinde homenaje a los combatientes muertos, un embajador visita las tumbas de Zaragoza, un presidente ha viajado a El Alamein: esa memoria histórica, que recuerda el honor y la dignidad del pasado sin negar su dolor, sus errores y su tristeza, es la que puede construir una nueva Europa. Una España y una Europa digna de quienes nos precedieron y de quienes nos sucederán.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 3 de enero de 2009, sección «Ruta Norte».
http://www.elsemanaldigital.com/blog/ahora-terminado-guerra-cruel-siglo–91461.html