Ha llegado el calentamiento global, ¿o es el efecto invernadero?

Por Pascual Tamburri, 8 de enero de 2009.

Al Gore nos ha fallado una vez más: Europa está en uno de sus inviernos más fríos, que desmiente los dogmas básicos del progresismo llevado a la ecología.

Es fácil hacer leña del árbol caído. Pero la verdad es que necesitamos más leña (los horteras la llaman ahora biomasa) porque, en pleno calentamiento global, resulta que hace mucho frío. Si uno se ha informado durante toda su vida adulta en los medios de comunicación progres o acomplejados espera casi cada mañana ver las dunas del desierto avanzar por su calle. Pero los Reyes nos han traído en 2009 lo que cabe esperar en enero: hielo.

El calentamiento global es un dogma indiscutible de la Weltanschauung progre. Está en los temarios de varias asignaturas, y no admite duda, matiz, vacilación o prueba en contra. Si uno no cree en el calentamiento global –culpa por supuesto del malvado Occidente- corre el riesgo de ser excluido de la convivencia civil. Hoy o mañana, sin embargo, me gustará ver en camiseta y chanclas (por aquello de la coherencia) a los predicadores talibanes de esta Nueva Verdad Revelada. Más que nada porque en Pamplona la sensación térmica se ha acercado a los -20º C.

Curiosamente, es invierno y hace frío; en otoño llovió y nevó, los ríos llevan agua, los embalses (allí donde se han atrevido a construirlos) la almacenan. El casquete polar ártico ha alcanzado una superficie a la que no llegaba desde 1979, y esto pocos meses después de que el dogma calenturiento se enriqueciese con la imparable fusión de los polos. Qué pena que la foto real de la situación actual se haya publicado mucho menos que las apocalípticas proyecciones del verano.

Tanta propaganda, con tantos beneficiarios y tantísimos seguidores, no consigue calentar nuestras casas salvo si quemamos el papel inútilmente impreso en anunciar el fin del mundo. El clima es un fenómeno complejo y por definición en permanente cambio, cambio en el que además la influencia de lo humano es dudosa, marginal o en cualquier caso discutible. La propaganda progre ha conseguido además desviar la atención de los verdaderos problemas ecológicos de nuestro tiempo, que los hay y muy graves. Pero, habiendo un Al Gore anunciando el Apocalipsis y exigiendo caras soluciones, ¿quién se va a preocupar del abandono de la España interior, del descuido de los bosques, de la llegada de especies dañinas o de la incapacidad de la generación más joven para vivir al aire libre?

No tengo consejo que darles, salvo uno: no hagan caso del primer vendedor de humo que se les acerque, y estudien un buen manual científico de la materia. Mientras, esperemos que la ola de frío pase y que nos deje reírnos a gusto.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 8 de enero de 2009, sección «Ruta Norte».
http://www.elsemanaldigital.com/blog/llegado-calentamiento-global-efecto-invernadero-91581.html