El momento histórico de Patxi López y Antonio Basagoiti

Por Pascual Tamburri, 2 de marzo de 2009.

Los resultados electorales vascos permiten por primera vez un Gobierno autonómico sin abertzales. ¿Patxi López y sus jefes de Madrid volverán a traicionar a su gente?

Los hombres y mujeres del PP del País Vasco son admirables. No cabe ninguna duda de los riesgos que corren y de la deuda que nuestras instituciones han contraído con ellos en estas décadas. Pero no están solos: con un estilo diferente en muchos lugares los militantes del PSE-PSOE comparten la presión totalitaria del nacionalismo. Los resultados electorales obligan a Patxi López y a José Luis Rodríguez Zapatero a explicar sus pasos a los que han corrido el riesgo de pegar sus carteles.

López ha ido a las urnas ofreciendo cambio. Cambio en una región gobernada desde 1979 sin interrupción por los abertzales ¿significará un Gobierno autonómico no abertzale? Sólo López lo sabe y sólo Ferraz lo decide. Juan José Ibarretxe no tiene una mayoría parlamentaria para ser investido si cuenta con los votos nacionalistas, ni siquiera con el apoyo de Izquierda Unida y de Aralar. La mayoría parlamentaria no es nacionalista, y es posible acabar con tres décadas de imposición institucional de los dogmas abertzales.

Txiki Benegas, el precursor

El PSOE ganó unas elecciones y pudo gobernar, pero Txiki Benegas no se atrevió. Cuando PNV y EA se divorciaron en los años 80 existió una oportunidad para el cambio, pero los socialistas no se atrevieron. Sus sesudos analistas creyeron que el PNV, echado a la intemperie, podría echarse al monte. El resultado fue la subordinación del PSOE al PNV, su apoyo parlamentario a cambio de un poco de poder, y aun ese poder mediatizado por el programa abertzale. Faltó el coraje para tomar la presidencia y faltó también la dignidad de aplicar un programa no nacionalista. Así conocimos valores políticos como los de la consejera Rosa Díez. Y después, cuando en Estella se reconciliaron los abertzales entre sí y todos con ETA, despidieron al PSOE como si fuese una criada mal educada. ¿Es lo que quiere López? Puede, si quiere, aspirar a más.

Basagoiti, la llave

Antonio Basagoiti ha sobrevivido con éxito. Los sondeos y algunos malos amigos le daban 9 escaños. Una campaña digna de mejor causa ha hecho que se tiren votos sin sentido –dándolos para nada a UPyD- en Vizcaya y en Guipúzcoa. Y sin embargo tiene 13 parlamentarios, que junto a los de López y al solitario de Díez pueden configurar una mayoría. Es un éxito político en una tierra poco dada a ellos y en las peores circunstancias. Basagoiti puede y debe hacer presidente a Patxi López, y si éste no quiere tendrá que decirlo claramente. En cualquier caso será una victoria moral para todos los que en las elecciones de 2001 anhelamos una victoria conjunta de Jaime Mayor Oreja y Nicolás Redondo Terreros. Hoy es posible.

El PNV, una reflexión

El partido de más sólidas raíces conservadoras en el País Vasco no es el PP, sino el PNV. El «macizo de la raza» en el Norte no ha votado a Basagoiti sólo, sino en mayor medida a Ibarretxe; y los electores del PNV no son todos independentistas, ni los independentistas son todos etarras. Un saludable paso por la oposición puede devolver al PNV al juego político normal, y ciertamente el PP tiene que hacer las cosas fáciles para los hombres y mujeres del PNV, poco acostumbrados a estos trances difíciles. Haga lo que haga Patxi López nada prohíbe que en el futuro las líneas del debate político en Álava, Guipúzcoa y Vizcaya dejen de ser las que son, y pasen a incluir asuntos como el derecho a la vida, la libertad de enseñanza o la foralidad. Y diga lo que diga Patxi López –especialmente si ahora se acobarda como Benegas– nada podrá impedir que Basagoiti diga cosas mucho más comprensibles en Sabin Etxea.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 2 de marzo de 2009, sección «Ruta Norte».
http://www.elsemanaldigital.com/blog/momento-historico-patxi-lopez-antonio-basagoiti-93607.html