El millonario amigo de Zapatero, cuatro mujeres y una verdad que duele

Por Pascual Tamburri, 19 de julio de 2009.

Antonio Catalán no sólo se ha hecho rico. Escribe el programa del PSOE, decide el Gobierno de Navarra, deja a Rajoy plantado y se exhibe en la prensa. Pero el dinero no da para todo.

Nuestra tradición dice que el dinero no da la felicidad. Sin embargo muchos españoles de 2009 darían media vida por imitar el éxito que ha tenido el hotelero Antonio Catalán, que en media generación ha pasado de una gasolinera de pueblo a controlar un grupo internacional de empresas. Habría que felicitarle, si no fuese porque él mismo no se da por satisfecho. El poder, o mejor dicho la influencia, le gustan más. Y más todavía que todos lo veamos.

Catalán es un hombre con muchas cosas que contar. Acaba de presumir, entrevistado por el Diario de Navarra, de ser amigo de José Luis Zapatero y José Blanco antes de que se hiciesen con el control del PSOE. En 2007 hico todo lo necesario para que el PSOE rompiese (de momento) lo pactado con Nafarroa Bai y que UPN se acercase a Zapatero. En 2008 contribuyó a preparar el programa del PSOE, el mismo que hablaba de la estupenda situación de nuestra economía. En otoño del mismo año, en parte por unos Presupuestos impresentables, se cumplió su sueño: UPN y PP se divorciaron en Navarra.

Con un Catalán que ha tenido de momento cuatro mujeres y tres divorcios sería fácil hacer un chiste. Pero su vida privada no interesa –salvo que sirva para entender de qué tipo de persona estamos hablando- tanto como sus opiniones políticas. El fundador y presidente de AC asegura que no se dedica a la política, pero los hechos son bastante claros: Catalán influye en La Moncloa y en Ferraz, ha roto la unión de PP y UPN, ha dado al PSOE parte del poder en Pamplona, ha cambiado radicalmente la organización de los navarros en Madrid aprovechando la ayuda pública y la muerte de Javier de Lizarza y ha conseguido un voto más en el Parlamento y otro en el Senado para Zapatero. No es poco, desde luego es pura política y es importante saber qué más piensa este navarro tan importante en Madrid.

En el verano de 2007, Catalán sirvió de mediador entre su amigo, mi presidente Miguel Sanz («una relación entrañable») y Zapatero. Dos años después cree que «no hay grandes diferencias intelectuales entre Roberto Jiménez y Miguel Sanz«. Catalán no ahorra detalles. Según él (y él hace que PSOE y UPN sean hoy como son) «¿hay realmente alguna diferencia entre ellos? (…) Si se comparan sus programas electorales, las diferencias son de matiz. ¿Alguien puede oponerse a que se tenga más protección social, más educación, más sanidad…? Al final, ¿qué es la política, qué queremos los ciudadanos? Seguridad, educación, sanidad y, ahora que la esperanza de vida es mayor, más prestaciones sociales para los mayores». La Navarra de UPN y PSOE es hoy la consecuencia de ese modo de entender las cosas, y Catalán querría extenderla al resto de España.

Las preguntas que aún no ha contestado son otras. Si UPN y PSOE son de hecho lo mismo, ¿por qué no se explica así de los ciudadanos? Si UPN y PSOE quieren la misma educación, ¿qué harán los que no quieren que esto siga así? Si de verdad estamos todos de acuerdo en una sanidad, ¿qué harán los que no quieren abortos, por ejemplo? Si realmente los dos partidos quieren más impuestos, más gastos, más empresas protegidas por los políticos, ¿qué tendrán que votar quienes no estén de acuerdo?

Catalán abre una puerta al PP

Una democracia sin una verdadera oposición no es una democracia. En una crisis izquierda y derecha pueden unirse para salvar las instituciones, pero es radicalmente contrario a la democracia pretender que los dos partidos no dejen a los españoles otra opción. Es bueno que sepan ponerse de acuerdo en las normas básicas del sistema, pero sería muy malo que dejasen a los navarros sin la posibilidad de votar otra cosa y de que otras ideas lleguen en su momento al poder.

Catalán está contento. Lo estaría más si consiguiese que los nacionalistas y el PP se sumasen a lo mismo. Hay quien así lo desea, pero también hay muchos votantes de UPN y de PSOE que no están a gusto ahora. Precisamente porque Catalán tiene en buena medida razón está muy claro qué tiene que hacer el PP de Navarra: no puede ser una fotocopia de la coalición UPN-PSOE, ya que tiene otras cosas que ofrecer, principios, estilo, personas, ideología y hasta moral, por ejemplo; un partido limpio, sin personas que vivan de la política y sin miedo a decir y hacer lo que se deba hacer y decir, por Navarra y por España.

Quien quiera votar a Zapatero tiene hoy dos siglas para hacerlo en Navarra (UPN y PSOE) y quien quiera contra él sólo tiene al PP, siempre que evite caer en todos los complejos que Catalán despliega. Es muy agradable ver que alguien tan importante como Antonio Catalán ha encontrado unos minutos para explicárnoslo. Grazie, commendatore.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 19 de julio de 2009, sección «Ruta Norte».
http://www.elsemanaldigital.com/blog/millonario-amigo-zapatero-cuatro-mujeres-verdad-duele-98746.html