Del Rey católico al Garrigues liberal, ninguno

Por Pascual Tamburri, 21 de diciembre de 2009.

La segunda Ley socialista del aborto hace imposibles neutralidades, moderaciones y equidistancias. O se rechaza con la intención de derogarla cuando se pueda o se acepta sumisamente.

La noticia de la semana anterior fue, aparte el frío sin duda debido al cambio climático, el intento de prohibir las corridas de toros en Cataluña. Gran coalición de progres y nacionalistas contra la Fiesta Nacional, porque los toros –dicen- tienen derechos, como los simios (de ellos nos hablaron hace un par de años). ¿Y los niños? Bueno, los niños sólo relativamente, claro, al fin y al cabo no hay que crispar.

Las dudas de los liberales radicales

La diputada Sandra Moneo fue acusada de «crispar» por acudir a la tribuna de oradores encinta –qué mejor alegato en defensa de la vida-, y es que aquí la evolución de las leyes y de las modas sólo puede ir en dirección zurda a riesgo de que lluevan horribles acusaciones de extremismo. Y no, resulta que no, que lo que hay que ser es moderado y tal.

El abogado y veterano politicante Antonio Garrigues Walker, presidente de la Cátedra Garrigues de Derecho Global en la Universidad de Navarra, cree que la Ley de Zapatero «es aceptable en términos comparativos con Europa y lo que tenemos que seguir es el clima europeo». En este terreno, como en otros, según él «se está llegando a puntos límite, en donde es difícil tener opiniones dogmáticas» .

Un prohombre del centrismo más rancio, híbrido de democristiano y de liberal, relativista en todos los principios salvo en los financieros, acunado por la derecha económica más carca, se ha atrevido a decirlo. No es sin embargo el único que lo piensa. Toda la derecha parlamentaria bulle estas semanas con esta «inconveniencia»: ¿se va a jugar Mariano Rajoy el camino a La Moncloa, marcado por la crisis económica, dicen, ´sólo´ por ser firme en la cuestión de la vida? No faltan quienes creen que no debe hacerlo, quienes se lo han aconsejado y quienes, sencillamente, han preferido que el debate nacional vaya por otros derroteros incluyendo los tecnicísimos antes que largar las velas a los vientos de los principios.

Los principios, el problema de algunos

Una campaña en Internet ha creado la plataforma ciudadana www.majestadnofirme.com, para pedir al Rey que no sancione la Ley del Aborto. Como es sabido, Balduino I de Bélgica se negó a firmar la correspondiente Ley del Aborto, ya que aunque en las monarquías constitucionales la sanción del Jefe del Estado es sólo formal es también imprescindible. Formal o no, cada uno de los cientos de miles de niños españoles no nacidos desde 1985 en España llevan la firma de don Juan Carlos; y en Bélgica no llevan la de Balduino.

Es cierto que, como nuestro rey ha dicho muchas veces, él lo es de España y no de los Belgas. Tomamos nota. La iniciativa ha surgido desde la web de información http://www.religionenlibertad.com y en ella no se invoca el precedente belga sino que se enumeran las consecuencias previsiblemente negativas de la nueva Ley desde un punto de vista que según las encuestas la mayoría de los españoles comparten y que según sus propias declaraciones la familia real hace suyos. Muchos españoles dudarían si votar al PP (a diferencia de Garrigues) si dudasen de su postura ante la vida. Y así es como la familia Borbón llegó a encontrarse en apuros parecidos a los que algunos quisieron para Rajoy.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 21 de diciembre de 2009, sección «Ruta Norte».
http://www.elsemanaldigital.com/blog/catolico-garrigues-liberal-ninguno-103710.html