El Ejército del Aire, un derroche necesario para España

Por Pascual Tamburri Bariain, 26 de septiembre de 2010.

Puestos a reducir gastos, las Fuerzas Armadas son siempre las primeras. Pero nuestra historia demuestra que no tener aviación es aún más caro. Un campo en el que fuimos precursores.

Puestos a reducir gastos, las Fuerzas Armadas son siempre las primeras. Pero nuestra historia demuestra que no tener aviación es aún más caro. Un campo en el que fuimos precursores.


Jesús María Ruiz Vidondo, Los vigías del cielo de España. Historia de la aviación española. Sekotia – Biblioteca de Historia, Madrid, 2010. 288 pp. 20 €

Cuestan mucho, pero valen más. En esa idea se resume básicamente todo el debate presente y muchos de los pasados sobre la identidad y el coste de unas Fuerzas Armadas modernas. No está de moda decirlo, como tampoco está de moda hacer historia de los Ejércitos, pero lo cierto es que sin ellos no se entiende el pasado ni puede pensarse ningún futuro en libertad.

Los demagogos de hoy no son muy distintos de los de ayer: pueden soltar infinita verborrea sobre cuántas escuelas se construirían con el precio de un solo caza de última generación, pero jamás reconocen cuánto costaría no tener una fuerza aérea.

El joven historiador navarro Jesús Ruiz Vidondo acaba de publicar con Sekotia un libro que sorprenderá a muchos. España, que no tiene hoy y casi nunca ha tenido una de las grandes aviaciones militares del mundo, no es sólo un país con una larga historia aérea. Es además una nación de precursores e innovadores, donde han nacido y crecido muchas de las ideas y de los instrumentos del poder aéreo militar. Han fallado muy a menudo los medios económicos, pero en este campo los militares españoles no pueden ser acusados, en más de un siglo de historia, de no estar a la altura de los tiempos.

España tuvo una cuota desproporcionadamente alta de precursores de la aviación militar, pero también unos inicios comparativamente pobres y difíciles. Sólo las necesidades de la penúltima guerra de Marruecos y del contexto internacional impusieron a la Dictadura de Primo de Rivera primero y a la Segunda República después una inversión que, aun modesta, permitió una formación de cuadros técnicos y de mando. Pero el gran cambio fue la Guerra Civil: con ella España se convirtió en el centro de todas las innovaciones técnicas de la guerra aérea, y los dos bandos dispusieron de medios humanos y materiales impensables poco antes.

Después llegó la austeridad. Ruiz Vidondo describe con realismo la dura situación de la Fuerza Aérea española desde 1939 hasta la actualidad. Medios anticuados primero, grandes proyectos con la creación de un Ministerio del ramo, pero sueños incumplidos tras la retirada de Juan Yagüe. Y después de eso, la guerra fría y todo lo que ha venido después: en cada momento de nuestra historia reciente España ha tenido a su servicio hombres y aparatos que, aunque muy a menudo insuficientes y no concebidos para la misión, han cumplido con su deber, desde le guerra de Ifni y Sahara hasta las misiones internacionales más recientes. Sin sus alas España no sería como es; y sin conocer el pasado de esa realidad no es posible conocer nuestro presente.

Un libro necesario que, entre otros, deberán leer quienes elaboren nuestras siguientes leyes militares, incluyendo la de Presupuestos: si algo se ha visto a menudo aquí es que ahorrando a destiempo se termina gastando más. Si no lo creen, lean esta magnífica y novedosa Historia de la aviación española.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 26 de septiembre de 2010, sección “Libros”.
http://www.elsemanaldigital.com/ejercito-aire-derroche-necesario-para-espana-109763.htm