El PP es decisivo en casi toda España. ¿Qué le falta?

Por Pascual Tamburri, 29 de noviembre de 2010.

Artur Mas ha ganado a Montilla, pero sobre todo Alicia Sánchez Camacho ha convertido al PP catalán en una fuerza decisiva. Como lo es con Rajoy en (casi) toda España. ¿Cómo?

Un partido político siempre y por definición quiere el poder. Y como sucedáneo temporal, quiere influir en quien tiene el poder. Ningún partido serio se crea para estar siempre en la oposición y no contar nada en las decisiones que se tomen. El PP es un ejemplo excelente de esto: desde su fundación o refundación por José María Aznar ha estado dispuesto a todo para conseguir su objetivo, (casi) nunca se ha conformado con la derrota o la marginalidad, y ha hecho y dicho lo que ha creído necesario para salir adelante.

Alicia Sánchez Camacho sabía que el tirón de Rajoy y el del descontento contra el tripartito podían no bastarle. Por ejemplo y no por casualidad, justamente en período electoral, ha lanzado una campaña anti-inmigracionista, bastante distinta de lo que el PP hizo desde el poder en 1996-2004. Razones, las evidentes: en Cataluña hay 1.250.000 emigrantes, por lo menos, el malestar genera un filón de votos y Sánchez Camacho, con las encuestas en la mano, incluso las que nadie publicó, sabía que esas papeletas buscaban amparo. Unos 70.000 se fueron a la Plataforma por Cataluña de Josep Anglada, pero el resto ha dado al PP sus mejores resultados autonómicos de la historia. A un PP anti-inmigracionista, eso sí: una «buena política de inmigración» es la meta del PPC también después del triunfo.

El PP está eufórico, con razón. Para María Dolores de Cospedal esto «puede ser el principio de un cambio que vendrá para el resto de España». Para Jordi Cornet, secretario general del PP catalán, «en todas partes donde se presenta el PP siempre sube mientras que los socialistas siempre bajan». Y parece que es (casi) verdad. A estas alturas de 2010 y con la vista puesta en 2011 y 2012, el Partido Popular tiene algo mejor que unas buenas encuestas para Mariano Rajoy y una posible mayoría absoluta si se cumplen esas encuestas. Sencillamente, es decisivo.

Si repasamos las 16 Comunidades Autónomas y las dos Ciudades Autónomas, en todas ellas el PP gobierna o es la alternativa de gobierno o es un aliado posible para quien gobierna (como ahora en Cataluña). De hecho, en 2011 alguna Comunidad más va a cambiar de manos, como sabe Cospedal. Esto es crucial, porque en España más de la mitad de la ejecución presupuestaria, es decir de las políticas que los ciudadanos viven cada día, está en manos de las regiones, y no de la Administración del Estado. De cómo están las cosas no sólo nos da una idea la sonrisa de Sánchez Camacho, sino la de Javier Arenas, en plaza igualmente complicada como es Andalucía, y eso tras la jugada política brillante de Basagoiti y el triunfo de Núñez Feijóo.

Una excepción sólo temporal

La única parte de España donde el empuje de la situación y de Rajoy no ha llegado aún es Navarra, que no es comunidad autónoma sino foral. Todas las encuestas colocan al PPN de Santiago Cervera, a seis meses de las elecciones y tras un año de presidencia indiscutida y de libre gestión humana y material del partido, en la misma posición estratégica del CDN de José Andrés Burguete en 2007, es decir segunda fuerza del centroderecha provincial y cuarta o quinta fuerza parlamentaria, sin capacidad de formar gobierno con la fuerza mayoritaria de centroderecha (ni por tanto de impedir que el PSN vuelva a ser decisivo y condicione o quizás dirija la política regional). En el Navarrómetro de 2010 no había cambios profundos para el PP sobre el de 2009 que tantos usos tuvo de puertas adentro (y los que había no eran para mejor) .

Mariano Rajoy dijo en Pamplona, entrevistado por Diario de Navarra el 26 de noviembre, que «Las encuestas son encuestas. Nosotros aspiramos a ganar las elecciones en Navarra». Y es verdad, las encuestas encuestas son, y hay zonas y momentos en los que el PP tiene un voto oculto que sólo se ve en las urnas. También hay largas campañas electorales en las que noticias inesperadas, resbalones, deslices y candidaturas atroces o brillantes hacen cambiar las tornas. Y es lo propio del PP, está en su naturaleza, aspirar a ganar todas las elecciones a las que se presente.

¿Cuál es el camino natural para el PP de Navarra? Uno similar al que dicen que es el de Sánchez Camacho: ser un partido de principios y no de intereses, de valores y no de nombres, que no tema la incorrección política y que diga lo que es, lo que siente y lo que sus posibles votantes son y necesitan escuchar, y luego cumplirlo. Génova no se conforma. La necesidad está ahí, la solución también.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 29 de noviembre de 2010, sección «Ruta Norte».
http://www.elsemanaldigital.com/blog/decisivo-casi-toda-espana-falta-111117.html