Muera la Pepa, vivan las cadenas. Muera España, vivan los privilegios

Por Pascual Tamburri, 19 de marzo de 2012.

¿200 años de Constitución? No, por desgracia. Más bien dos siglos de abuso y mal uso de la Ley, llamando libertades a los privilegios y derechos a las injusticias.

En este año de centenarios, el viernes 16 de marzo fue celebrado por la Comisión de Régimen Foral del Parlamento de Navarra recibiendo y escuchando a Gloria Rekarte, autodesignada o titulada por los conocidos demócratas de Etxerat como «presa política«. La señora o señorita Rekarte puede ser muchas cosas, algunas de ellas seguramente no publicables aquí, pero con seguridad lo que ni es ni ha sido es «presa política«; se trata de la asesina condenada del artificiero Francisco Berlanga y del civil Pedro Fernández, los dos en 1979. Una miembro de ETA, una criminal que sólo ha cumplido en prisión, por dos asesinatos y otros delitos, veinte años de condena.

No estoy yo muy seguro que los navarros que en 1212 arrasaron a la morisma en las Navas, ni sus descendientes que en 1512 aclamaron a Fernando el Católico, ni sus representantes que en 1812 se reconocieron miembros de la Nación española, «reunión de todos los españoles de ambos hemisferios«, estuviesen muy de acuerdo con un homenaje rendido a una terrorista marxista etarra, la señora o señorita Rekarte. Aclamar la presencia, las ideas y las propuestas de un enemigo de la Nación supone tanto como negar a ésta la soberanía y aplaudir la existencia de castas privilegiadas. Algo muy lejano al patriotismo afirmado el 19 de marzo por Mariano Rajoy en Cádiz, y al reconocimiento de la indignidad de algunos de sus antepasados por el monarca hoy reinante. Así que todos los que asistieron al triunfo «foral» de la señora o señorita Rekarte se unieron al grito de ¡vivan las caenas!, como enemigos de la libertad, la grandeza y la unidad de la Nación española que son todos los que así actúan.

Esto es sólo el aperitivo, por supuesto. Los enemigos de la Pepa y de sus principios, enemigos de España en cualquiera de sus formas, tienen a madame Rekarte sólo como símbolo y anticipo de lo que planean imponernos. Fieles siempre a la invención de Sabino Arana, en torno a su fiesta de la Pascua de Resurrección esperan una gran eclosión política y propagandística del montaje abertzale. Antes de intentar hacer un esfuerzo reuniendo a sus masas en Pamplona (y bien saben que no llegarán en ningún caso a igualar la masa españolista congregada en 2007), quieren unir sus fuerzas en lo que llaman un «Acuerdo Estratégico Nacional«, que arrejunte en una sola sigla a todos los discípulos políticos de ETA-Batasuna, con Aralar, Amaiur, EA, Bildu y demás.

¿Qué quieren? En resumidas cuentas, establecer nuevos privilegios de casta (acercando y soltando a los criminales de ETA antes del tiempo debido, no juzgando los delitos pendientes y amnistiando los ya condenados), negar la libertad y la identidad de los navarros (abriendo espacios a la anexión y utilizando los que indebidamente se dejaron en anteriores momentos de cobardía) y romper la unidad y la soberanía de la Nación (llamando «paz» al establecimiento como resultado de sus crímenes de una independencia, autodeterminación o como se quiera llamar). Y eso es, aunque en el PSOE no todos terminen de entenderlo, exactamente lo contrario a lo que los navarros celebramos en el segundo centenario de la Constitución de 1812.

Así que, si de verdad queremos celebrar la Constitución de 1812, lo primero que hay que hacer es no prestar relevancia política a los asesinos abertzales. Sobre todo porque cualquier victoria de éstos y de sus presos será una derrota del constitucionalismo español y un paso hacia la división entre los españoles y hacia el establecimiento de privilegios entre ellos. Por eso, y sin ninguna duda, el mejor homenaje a la Pepa es comprometernos todos a que Gloria Rekarte no volverá a tener entrada a las instituciones navarras y a que ninguno de sus objetivos políticos, totalitarios todos, tiene posibilidades de hacerse real en la España del siglo XXI. Si es que de verdad la queremos libre y de verdad estamos dispuestos a luchar por la libertad por todos los medios.

La etarra Gloria Rekarte en el Parlamento y los parlamentarios escuchándola son una reivindicación de las cadenas y de los privilegios, de los que se desean si no es de los que se añoran. Por cierto que la Constitución de 1812, como la de 1978 pero con palabras más claras, no sólo exige fidelidad al mismo texto sino, antes y como obligación previa, «el amor de la Patria«, incluyendo además la obligación de todo español de «defender la Patria con las armas«. O con lo que haga falta: que no se hagan ilusiones, que ni con tregua ni sin tregua los asesinos tienen otro destino que la cárcel. No desde luego el Parlamento, sean cuales sean las mezquindades de partido que hayan permitido esta miseria moral precisamente estos días.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 19 de marzo de 2012, sección «Ruta Norte».
http://www.elsemanaldigital.com/blog/muera-pepa-vivan-cadenas-muera-espana-vivan-privilegios-120410.html