Francia da sopas con honda a la acomplejada Justicia española

Por Pascual Tamburri, 26 de abril de 2013.

Los autores del crimen de Capbreton acaban de ser condenados en el país vecino, que nunca ha tenido tantos miramientos con los etarras como España. Aquí a los jueces les tiembla el pulso.

Los etarras Mikel Carrera Sarobe, Ata, y Saioa Sánchez Iturregui, Hintza, acaban de ser condenados a cadena perpetua, con 22 y 28 años de cumplimiento mínimo, por el asesinato en Capbreton el 1 de diciembre de 2007 de los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero. Asier Bengoa López de Armentia ha sido condenado a 15 años, el exjefe militar de ETA, Garikoitz Aspiazu Rubina, Txeroki, a 9, Ibón Goieaskoetxea Arronategi a 7, Iratxe Sorzábal Díaz a 5 y Eider Uruburu Zabaleta a 5. Con estas condenas y otras anteriores Francia deja claro que no está dispuesta a que su territorio vuelva a ser santuario de terroristas… y que respeta poco o nada el así llamado “proceso” en el que José Luis Rodríguez Zapatero dejó enfangados a los españoles.

Poco hay de respetable en hacer concesiones a una banda de asesinos. Lo único negociable es el momento y lugar en el que entreguen sus armas y se entreguen ellos mismos para ser juzgados. Todo el resto sobra. En Francia no hay siquiera doctrina Parot, puesto que de las penas acumuladas pueden llegarse a cumplir 30 años sin más trámite, y por supuesto existe la cadena perpetua. Por lo demás, es muy difícil encontrar algo respetable en una Bildu tan afín a ETA que, como en Rentería, prohíbe “la homofobia, el racismo y el españolismo” pero olvida sus propios aplausos a los crímenes de sus hermanos. Ridículos.

ETA no mató en 2012 ni aún lo ha hecho en 2013. Sin embargo, la banda conserva su organización, su equipo, su logística y su entrenamiento para matar, puesto que sólo sirve para matar y, esperan ellos, para obtener beneficios de sus delitos. En consecuencia, Francia no se desarma ni se desmoviliza porque el enemigo aún no ha desaparecido, y hará muy mal España –mande quien mande- si da por hecha la “paz” entre vascos y navarros. A cualquier cosa llama paz según quién.

¿Un problema “prácticamente resuelto”? El representante del Gobierno de Zapatero en las reuniones con ETA, Jesús Eguiguren, ha advertido de que si el Ejecutivo del PP no “ayuda” soltando etarras y “flexibizando” la política penitenciaria, el País Vasco tomará sus propias decisiones. Es lo que se llama coacción: mientras Francia encarcela criminales, España debería soltarlos o atenerse a las consecuencias. “Ahora los vascos vamos a hacer nuestra transición. Si no nos quieren ayudar, que nos dejen en paz y ya hablaremos nosotros”.

Lejos de estar resuelto, el problema va a más. Bildu, sin condenar a ETA, es legal; y el PSE-PSOE de Eguiguren siente el atractivo de un futuro pacto de izquierdas entre los dos. Seguro que el PNV no quería eso, pero a ver cómo lo dice ahora. ETA siempre deja ver que es posible una escisión de los más “radicales”, como ha dicho el “mediador” Brian Currin: todo un aliciente para hacer lo que ellos digan. ¿No hay, entonces, una salida a esto? Parece que sí: en Francia una política sin concesiones penitenciarias ha demostrado ser siempre eficaz. ¿Por qué aquí no nos atrevemos a nada ni parecido?

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 26 de abril de 2013, sección “Ruta Norte”.
http://www.elsemanaldigital.com/blog/francia-sopas-honda-acomplejada-justicia-espanola-128578.html