Respuestas a todos nuestros problemas… para el que las quiera

Por Pascual Tamburri Bariain, 24 de mayo de 2013.

La filosofía puede estudiarse como una historia de Occidente, desde Grecia aquí, o como una sucesión de grandes nombres. Warburton la usa para responder las cuestiones hoy pendientes.

Nigel Warburton. Una pequeña historia de la filosofía. Traducción española de Aleix Montoto. Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2013. 272 pp. 21,90 €

Hubo un tiempo –muchos tiempos en realidad- en que la filosofía era el eje si no la base de la educación. Y es que ni en la Grecia clásica, ni en Roma, ni en las Europas medievales, ni en los primeros y segundos pasos de esta modernidad, se podía concebir que los llamados a guiar de un modo u otro las comunidades humanas no tuviesen una visión general de la vida, del hombre, de la existencia, de la trascendencia: una manera de responder a las grandes y pequeñas cuestiones permanentes que nunca nos abandonan. Un tiempo, o unos tiempos, en los que la “utilidad” (material e inmediata) no era un criterio de formación superior; pero no es nuestro tiempo. Ahora bien, que rehuyamos las preguntas no quiere decir que éstas no se sigan planteando antes o después a todos los que quieran merecer la plena consideración de humanos.

Nigel Warburton ha conseguido trazar en menos de trescientas páginas una historia de la filosofía, adaptada a las circunstancias de este Occidente, que Aleix Montoto ha traducido para Galaxia Gutenberg. El precio o el secreto de la brevedad es que no ha seguido ninguno de los criterios habituales al contar la historia del pensamiento europeo. No es completamente una historia de autores y de escuelas, puesto que se organizan los capítulos sobre los nombres de los autores pero estos se escogen y se describen según ha parecido conveniente al autor. Y no es por entero una historia de ideas y de debates, puesto que se sigue un cierto orden cronológico y sólo en parte temático.

Bien, el resultado es una historia del pensamiento europeo apta para ser leída con gusto tanto por quienes ya tienen un cierto conocimiento de lo que ha sido la filosofía como por esa mayoría creciente, al menos de españoles, a los que el sistema prefiere alejados del pensamiento. Con Warburton entendemos que, aunque las respuestas sean divergentes, las preguntas que él se plantea a través de diferentes autores en cuarenta capítulos son las que realmente nos hacen humanos, o enteramente humanos. Sólo renunciando a ser personas libres podemos evitar las preguntas que ya se hacían nuestros antepasados desde tiempo de los sofistas, quiénes somos, de dónde venimos, dónde vamos, qué es real y qué no lo es, qué conducta es correcta y cuál no lo es. Desdeñando esas preguntas conseguimos, eso sí, esclavos baratos y cómodos, siervos de lo tangible; y es que la mayor virtud de Warburton son sin duda sus preguntas, y su mayor éxito será sembrar dudas e inquietudes en mentes y almas que para los poderosos de hoy sería mucho más cómodo mantener apagadas o aturdidas.

Es posible que el libro de Warburton sea en el futuro considerado un clásico; ciertamente no es ni inocente ni indiscutible, porque da sus respuestas a sus preguntas, y es cuando menos difícil aceptar que se coloque a Sócrates a la altura de Meter Singer, a Platón a la de John Rawls o a santo Tomás de Aquino a la de Bertrand Russell… o por debajo de él. Sería muy deseable que algún joven estudiante de Bachillerato de 2013 pudiese contestar de otro modo a Nigel Warburton; pero la semilla que él pone, más que el brote que él desearía ver nacer, lo hacen extremadamente interesante. Si ven ustedes a cualquier joven entre 15 y 100 años con peligrosos síntomas de pensar y preguntarse por las cosas, éste es un buen regalo. Como él mismo recuerda, un papel similar tuvo entre nosotros la Historia del Arte de E.H. Gombrich, y mucho más tardíamente su Breve historia del mundo… discutibles respuestas pero inquietantes preguntas.

Eso sí, si prefieren una educación sin preguntas inútiles, convénzales de que lo único importante en esta vida es la riqueza material junto al placer carnal. No serán especialmente humanos, pero tampoco pedirán respuestas molestas de dar. Y no les regale este libro.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 24 de mayo de 2013, sección “Libros”.
http://www.elsemanaldigital.com/respuestas-todos-nuestros-problemas-para-quiera-129085.htm