Ni Unión Europea ni unión monetaria: un mito se acaba (adiós al euro)

Por Pascual Tamburri, 1 de julio de 2013.

Con Lituania y Croacia somos uno más en el Euro y 28 en la UE. La Unión nunca fue perfecta. El Euro tuvo alternativas en la vieja Europa de las naciones. Con la crisis todo se ve más claro.

Hay cosas muy difíciles, otras imposibles y algunas directamente milagrosas. Una de éstas era la salida de la UE o el abandono de la moneda única. Tan imposible se consideraba que durante la mayor parte de su vida la CEE, luego UE, no tenía un mecanismo establecido para salir de la organización, ni para abandonar algunos de los acuerdos que unen sólo a una parte de los Estados miembros. Se daba por supuesta la completa y perfecta sintonía entre los Gobiernos; algo que tampoco ha sido nunca así, pero parecía poco más que una rareza británica. Más un ejercicio de chovinismo que de realismo.

Las cosas han cambiado últimamente. Ha habido rescates de vario alcance, alguno de ellos peor que la enfermedad. Bélgica ha denunciado a Alemania por ´dumping social´. Irlanda compra deuda a través de su propio banco exemisor. Una blasfemia para los ortodoxos de la Unión y del euro, pero una necesidad para que el país respire. Ya no es imposible.

Hace unos meses el economista británico Roger Bootle presentó su trabajo ´Dejar el euro: guía práctica´, que analiza cómo y cuándo dar los pasos necesarios para dejar la moneda única uno de los países implicados. Bastarían tres días de preaviso al BCE y al FMI, en fin de semana y con las Bolsas cerradas. Cerradas las fronteras al movimiento de capital, se imprimiría la nueva moneda y en los días hasta su llegada física se autorizaría sólo un mínimo uso de euros. ¿La deuda? Un Estado soberano legisla cómo ha de pagarse. Todos los depósitos y valores se convertirían por ley a la nueva divisa, cree Bootle que mejor 1:1 y dando pie a que el mercado, después, colocase a cada uno en su lugar. ¿Devaluados? Por supuesto, pero internamente no afectaría a la calidad de vida de los ciudadanos y externamente sí a una mejor competitividad. Sería un indudable estímulo para las economías afectadas, algo que sólo los muy poderosos descartan. ¿Lo llamaríamos Nueva Peseta o simplemente Duro?

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 1 de julio de 2013, sección “Ruta Norte”.
http://www.elsemanaldigital.com/blog/union-europea-union-monetaria-mito-acaba-adios–129911.html