La izquierda se doctora cum laude en demagogia con las becas

Por Pascual Tamburri, 30 de agosto de 2013.

Le están preparando un ‘otoño caliente’ a José Ignacio Wert. Pero cada dato que se publica da más razones al ministro y se las quita a los que hacen política a costa de los estudiantes.

El dirigente popular con más enemigos en los medios de comunicación y entre los cargos socialistas es José Ignacio Wert. Toda la izquierda, los partidos nacionalistas al unísono y todos los sindicatos -incluyendo los que no representan a ningún trabajador- empiezan el curso, desde el lunes día 2 en adelante, reprochando al ministro de Educación que el nuevo Decreto de Becas y Ayudas al Estudio prevé premiar a los estudiantes con mejores resultados. Y, en último caso, retirar las becas a los alumnos que no demuestren con sus calificaciones la capacidad y la voluntad de estudiar con éxito.

¿De qué se trata? De concentrar los medios públicos de estímulo y ayuda al estudio en las personas que demuestran hacer de ellos el uso correcto. El Estado no tiene ninguna obligación de becar a toda una generación, lo que sería tanto como invertir los medios públicos en pagar unas largas vacaciones fuera de casa a unos cientos de miles de personas que o no quieren o no pueden estudiar con éxito. Hacer universales las becas, o concederlas en función de los ingresos familiares y no de los resultados académicos es, paradójicamente, una consagración sectaria de la discriminación, la desigualdad y el clasismo más rancio.

Nadie ha sabido responder, salvo con aullidos, al hecho certificado por Wert de que este año hay 200 millones más disponibles para ayudas al estudio. No es un problema de recortes y nunca lo ha sido, sino una auténtica cuestión ideológica. Unos creen que la igualdad debe ser igualdad de resultados y por tanto quieren becas sin méritos, estudios superiores universales (con lo cual, por definición, dejarían de ser superiores) y transformación de escuelas, Institutos y Universidades en otros tantos campos de batalla contra Mariano Rajoy. Otros, aunque tarde y tímidamente, han hecho con Wert algo que cualquier Gobierno de centroderecha que se precie de serlo tendrá que hacer: premiar el mérito, el esfuerzo y la capacidad, y defender la igualdad de oportunidades, que es la única verdadera igualdad a largo plazo… siempre que no confundamos esa igualdad con la construcción del socialismo uniformista.

El Sindicato de Estudiantes, un veterano grupo de muy extrema izquierda que no agrupa a ningún trabajador, ya ha convocado una “semana de lucha” del 21 al 25 de octubre, incluyendo tres días de huelga del lunes 21 al miércoles 23. Huelga… en la medida en la que una Administración laxa ha dejado durante demasiados años que huelguen personas que no trabajan, lo que no deja de ser una broma de mal gusto en un país con seis millones de parados. No contentos con ello, los convocantes solicitan el apoyo de padres y docentes, y probablemente lo tengan en cierta medida por razones ideológicas –no ciertamente porque nadie crea que tal huelga mejore la realidad académica española-.

Vamos hacia un nuevo otoño caliente en las aulas, a cuenta de las becas, de las competencias regionales y de la LOMCE. Pero la respuesta, y en eso Wert ha tenido la entereza que a no pocos ha faltado, no es retroceder. La solución está en hacer las cosas bien. Si España tiene sólo un tercio de los estudiantes excelentes que como media hay en los países de la OCDE no es responsabilidad de Wert ni de sus políticas, sino de tres décadas totalmente ideologizadas de aplicación de la LOU, la LODE, la LOGSE y la LOE. Y con eso hay que acabar, empezando por las becas si se quiere.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 30 de agosto de 2013, sección “Ruta Norte”.
http://www.elsemanaldigital.com/blog/izquierda-doctora-laude-demagogia-becas-130841.html