Hidalgos, piratas, paganos y sorpresas en el peor año de España

Por Pascual Tamburri Bariain, 20 de diciembre de 2013.

Una trama de aventuras empieza en un convento de clarisas y llega toda una monarquía universal y al borde de su mayor crisis. Humor, intriga y desengaños, algo distinto que leer.

Una trama de aventuras empieza en un convento de clarisas y llega toda una monarquía universal y al borde de su mayor crisis. Humor, intriga y desengaños, algo distinto que leer.


Jesús Javier Corpas Mauleón. La quinta carta. Prólogo de Ángel de Miguel Martínez. Círculo rojo – Novela, Sevilla, 2013. 258 pp. 19,50 €.

Estamos acostumbrados, tristemente acostumbrados diría, a que los géneros y subgéneros literarios se hayan convertido en corsés convencionales y casi absolutamente impermeables. Así, si uno entra en una novela negra espera a día de hoy encontrarse algo completamente ajeno a lo romántico, y la literatura histórica parece casi menos seria si se deja llevar por las aventuras. En pocas palabras, nuestros escritores llevan unas décadas creyéndose muy importantes y muchos de ellos no lo son tanto pero ¡ay de quien se lo diga! Demasiado a menudo, y en especial en la ficción en prosa, nos encontramos con grandes budas adorados por las editoriales dominantes y los medios políticamente correctos, que no por ser muy ensalzados y muy vendidos dejan de ser ñoños, engreídos o, peor, aburridos.

Por eso resulta vivificante encontrarse con una novela como La Quinta Carta de Jesús Javier Corpas, que reúne en una sola trama la historia, las aventuras, el misterio, los sentimientos y lo policíaco. Mejor aún, tiene guiños simpáticos a la historia del período en el que se ambienta –la España de los Austrias en 1640, al borde del abismo pero aún convencida de su grandeza imperial, y por supuesto con Navarra y los navarros dentro-, y también a la de nuestros tiempos, y una agradable facilidad para leerse con una sonrisa y aprendiendo cosas.

Entendámonos, ni los Mauleón de Arróniz contados por Corpas son los Rougon-Macquart de Émile Zola ni pretenden serlo. Esto no es un novelón realista sino un paseo a caballo de la ficción y de los personajes creados por el autor por un mundo que ya no existe pero en el que hubo de todo y con todo nos vamos a encontrar. Irónico, divertido, nada agresivo con nadie de ayer ni de hoy, Javier Corpas nos regala un buen rato con unas páginas que casi a cualquier edad y en cualquier lugar pueden ser leídas sin daño ni para la mente ni para el alma.

Resultará gracioso para el lector formado en estos últimos siglos de decadencia encontrarse con una Inquisición que no es ni malvada ni inepta, con una Navarra que no es enemiga de la Corona, con una España que no es detestable, con una nobleza que no es impresentable. Pero todas esas cosas hay que agradecérselas al autor y son un soplo de aire fresco en medio de una literatura dominada por la corrección política y el cretinismo institucional de la desmemoria histórica llevada a todos los siglos del pasado. El misterio empieza en las Clarisas de Estella y nos hace recorrer un tiempo y un mundo que, lejanos y desaparecidos, no fueron el horror sórdido que casi se nos obliga en otras páginas a ver.

Pascual Tamburri Bariain
El Semanal Digital, 20 de diciembre de 2013, sección “Libros”.
http://www.elsemanaldigital.com/hidalgos-piratas-paganos-sorpresas-peor-espana-132810.htm