La reinserción de Parot: profesores y capuchas

Por Pascual Tamburri Bariain, 23 de diciembre de 2013.
Publicado en La Gaceta.

Gracias al uso que se ha decidido hacer de la sentencia Parot tenemos cada día a unos cuantos criminales terroristas en la calle. Deberían estar en la cárcel y están por ahí, encima financiados por la Administración. El sistema educativo de Navarra, como consecuencia de las transferencias de competencias educativas y de su uso en la región, está dividido en varios modelos educativos, entre ellos el B (bilingüe castellano-euskera, prácticamente a extinguir ahora mismo) y el D (euskera para todo menos para las clases de lengua castellana). Eel hecho que ahora conocemos es que el 5% de los profesores del modelo D tiene antecedentes relacionados con ETA y el 25% (según el informe) ha militado o milita en organizaciones de estilo batasuno como Jarrai, Segi u otras similares.

En el conjunto de la población navarra no hay un 5% de exterroristas ni un 25% de exbatasunos. En el conjunto de la población vascófona tampoco. Así que la alta incidencia de esos rasgos entre los profesores del modelo D implica una anormal presencia de ese tipo de personas, de experiencias y de ideas en la educación de los niños y jóvenes cuyas familias elijan ese modelo educativo, o cuyas familias por razones geográficas y sociales no puedan elegir otro modelo educativo aunque lo quisieran (Navarra está dividida en zonas desde que gobernó el PSOE y nunca ha dejado de estarlo). Dará a esos alumnos una visión del mundo peculiar y vinculada a su modelo, lo cual a medio y largo plazo tendrá o podrá tener sus consecuencias. E implica que, aunque sea inconscientemente, cierto tipo de recorridos vitales han favorecido el acceso a la docencia, y más en las últimas y simplificadas convocatorias.

Ya que en vez de Estado a veces parece que tenemos una ONG benéfica, no es malo que los liberados de Parot, que no reinsertados porque no lo están, sirvan de alguna manera a la sociedad a la que intentaron subvertir e hicieron cuanto daño pudieron. Tampoco sería malo que la sirviesen de muchos otros modos, y sin cobrar, pero por algo se empieza. Siempre que estén continuamente controlados para que sus aulas no se conviertan en centros de difusión del terror y de las mentiras que lo desencadenaron.

Esto es consecuencia del sistema educativo, puesto que por mucho que puedan tenerse buenas intenciones en los altos despachos, al final si se dejan partes enteras del sistema en manos de los enemigos de la Navarra Foral y Española las usarán para hacer todo el mal que puedan. Ellos no son y nunca han sido como los legalistas, constitucionalistas o españolistas, puesto que han subordinado todo a extender sus ideas. Y así nos va, mientras los políticos profesionales hablan de España sólo para conservar cargos y prebendas.

Por Pascual Tamburri Bariain, 23 de diciembre de 2013.
Publicado en La Gaceta.